Visitas
REDACCIÓN
Ciudad de México.- El concepto de “desapariciones anunciadas” en México refiere a casos donde la desaparición de una mujer no es un evento aislado, sino el resultado de una cadena previa de violencias (como acoso, amenazas o violencia familiar) que las autoridades ignoraron o no atendieron a tiempo.
En muchos casos, las víctimas habían denunciado previamente maltrato, acoso o violencia por parte de sus parejas o conocidos antes de desaparecer o ser víctimas de feminicidio.

La relación entre otro tipo de violencias y la desaparición ya estaba en el radar de las organizaciones, sin embargo las autoridades la han pasado por alto.
María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF), comentó a Proceso que habían solicitado al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) agregar dos variables al delito de feminicidio: la desaparición previa y las órdenes de protección, pero éstas no fueron incluidas porque “ya eran muchas variables”.
“Esas variables son muy importantes de saber, sobre todo por el contexto grave de desaparición, porque para nosotras en la desaparición de mujeres, niñas y adolescentes, lo que nos encontramos es muerte, las hemos encontrado asesinadas”, dijo.
MÁS DEL 20% SON MUJERES
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reconoce que de 2019 a lo que va de 2026 existen 68 mil 885 personas desaparecidas y no localizadas en el país, de las cuales 22% son mujeres. No existen cifras oficiales precisas que vinculen sistemáticamente la violencia previa con la desaparición, aunque colectivas exigen que estos datos se integren en el registro nacional.
La investigación de estos casos a menudo carece de una visión integral que conecte la desaparición con el contexto feminicida, lo que perpetúa la impunidad. Investigaciones periodísticas de medios como LADO B y Proceso han documentado historias en estados como Puebla, Guanajuato y Querétaro, donde la negligencia institucional permitió que las amenazas se convirtieran en tragedias.