Visitas
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En la barranca del cerro del Ehécatl, en el municipio de Ecatepec, un espacio creado para preservar prácticas ancestrales se ha convertido en el centro de una disputa que divide a los habitantes de la zona.
Dos temazcales construidos en 2018 por un colectivo cultural son hoy motivo de confrontación entre quienes defienden su valor cultural y quienes exigen su retiro, al considerar que afectan el entorno natural.
Las instalaciones, conocidas como Papalotzin y Withizilin, fueron impulsadas por la agrupación “Una Mano y Cuatro Rumbos para Ti”, que buscaba recuperar un espacio abandonado de la barranca para realizar ceremonias de sanación y actividades culturales relacionadas con la tradición mesoamericana. Sin embargo, algunos vecinos iniciaron denuncias ante autoridades ambientales argumentando que las construcciones generan contaminación y alteran el equilibrio ecológico de la zona.

La inconformidad derivó en la intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM), que en un primer momento colocó sellos de clausura en el sitio. Posteriormente, tras revisiones técnicas y periciales, se determinó que las estructuras no requerían un manifiesto de impacto ambiental debido a sus dimensiones.
A pesar de ello, el conflicto continúa. Habitantes inconformes mantienen su exigencia de retirar las instalaciones, mientras que integrantes del colectivo sostienen que el problema no es ambiental sino social, al considerar que el proyecto busca rescatar la identidad cultural en una zona marcada por la violencia y el abandono.
Ante la tensión, los promotores decidieron suspender temporalmente las actividades para evitar confrontaciones. Mientras tanto, los temazcales permanecen cerrados y la comunidad sigue dividida entre quienes ven en ellos un símbolo cultural y quienes los consideran una amenaza para el entorno natural de la barranca.