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Estudio académico revela que el trabajo de cuidados recae en mujeres, limita oportunidades educativas y laborales, y reduce la movilidad social
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- En México, la movilidad social ya es limitada, pero para millones de mujeres el ascenso en la escala económica resulta todavía más difícil debido a la distribución desigual del trabajo de cuidados. Un informe del Centro de Estudios Espinosa Yglesias revela que 76% de las personas cuidadoras en el país son mujeres, lo que refleja una carga desproporcionada que impacta directamente en sus oportunidades de educación, empleo y participación social.

El estudio Movilidad social y cuidados: un vínculo inseparable, elaborado con base en la encuesta nacional Encuesta ESRU de Movilidad Social en México 2023, advierte que esta realidad condiciona las trayectorias de vida de millones de personas.
Entre quienes nacen en el 40% de hogares con menos recursos, 73% de las personas cuidadoras permanece en los niveles más bajos de la escalera socioeconómica, frente al 64% de quienes no realizan labores de cuidado. La diferencia muestra cómo la carga doméstica y de atención a familiares reduce las posibilidades de mejorar las condiciones económicas respecto a la generación anterior.
Además de limitar el desarrollo educativo y laboral, el trabajo de cuidados también tiene efectos en la salud mental. El informe señala que asumir el rol de cuidador principal aumenta la probabilidad de sufrir afectaciones emocionales, como sentir que todo representa un gran esfuerzo, tener problemas de concentración o experimentar tristeza.
El entorno también influye. Entre personas de origen humilde que viven en localidades sin servicios de cuidados, 79% permanece en situación de desventaja, mientras que en comunidades donde sí existen estos servicios la proporción baja a 59%.
Ante este panorama, especialistas del Centro de Estudios Espinosa Yglesias advierten que el cuidado no puede seguir siendo una responsabilidad exclusiva de los hogares ni recaer principalmente en las mujeres.
Por ello, plantean avanzar en la creación de un Sistema Nacional de Cuidados, que involucre al Estado, al sector privado y a la comunidad, para garantizar el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado, además de abrir mayores oportunidades de movilidad social en el país.