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El Ayuntamiento arrastra pasivos superiores a los 277 mdp, por adeudos con ISSEMyM, mientras mantiene abierta la posibilidad de contratar un nuevo crédito por hasta 188 millones más
MARIO LÓPEZ
GRUPO CANTÓN
El ayuntamiento de Toluca mantiene un nivel de endeudamiento superior a los 277 millones de pesos, mientras busca la posibilidad de contratar un nuevo financiamiento por hasta 188.8 millones de pesos, lo que ha generado atención sobre la situación real de las finanzas municipales.
Actualmente, el principal pasivo corresponde a un convenio con el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), cuyo saldo pendiente se ubica en aproximadamente 212 millones de pesos, luego de que la deuda original superara los 600 millones, en años recientes.

A este monto, se suman compromisos de deuda pública presupuestados para 2026 por alrededor de 65 millones de pesos, destinados al cumplimiento de obligaciones financieras vigentes, lo que refleja que el municipio continúa en proceso de saneamiento económico tras pasivos heredados de administraciones anteriores.
En este contexto, el ayuntamiento que encabeza Ricardo Moreno Bastida, podría acceder a un nuevo crédito autorizado dentro del Paquete Fiscal 2026 del Estado de México, mecanismo que permitiría a los municipios contratar financiamiento para obra pública social, principalmente en rubros como agua potable, drenaje, pavimentación, electrificación y equipamiento urbano en zonas con rezago.
Autoridades municipales han informado previamente que parte de las deudas históricas más elevadas ya fueron atendidas, como los adeudos con la Comisión Federal de Electricidad relacionados con el organismo de agua potable, que en administraciones pasadas representaban una presión importante para las finanzas locales.
Especialistas señalan que, de concretarse el nuevo financiamiento, el nivel de compromisos financieros del municipio podría incrementarse de manera significativa, por lo que será clave evaluar la capacidad de pago y el destino de los recursos para evitar presiones presupuestales en los próximos años.
Hasta ahora, la contratación del crédito es una posibilidad dentro de las autorizaciones estatales y no representa una deuda adquirida, pero el escenario ha abierto el debate sobre el manejo financiero y el futuro económico del municipio.