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La mamá de la Miss Universo 2025 siempre ha impulsado la carrera de la brillante tabasqueña
RAFAEL SUÁREZ
Fátima Bosch, no sólo ha conquistado al público con su porte y elegancia, sino que también ha heredado la belleza y fortaleza de su madre, la tabasqueña Vanessa Fernández Balboa. En medio del enfrentamiento que tuvo la reina de belleza con el director Nawat Itsaragrisil, su maravillosa familia se ha mantenido como su principal pilar emocional, en especial su madre que siempre ha estado apoyando a la tabasqueña.
La señora Vanessa, originaria de Tabasco, ha mantenido un perfil discreto y ha estado alejada de las controversias, a diferencia de su famosa hija que hoy representa a México ante los ojos del mundo. Sin embargo, en su estado natal es una figura reconocida por su labor social y cultural. Lo mejor es que ha impulsado varias iniciativas enfocadas en promover la participación comunitaria, la educación y las expresiones artísticas.
Su elegancia natural y su compromiso con el bienestar social la han convertido en un ejemplo de liderazgo femenino poderoso, que prefiere mantenerse fuera del foco mediático. Quienes la conocen aseguran que su temple, carisma y simpatía fueron determinantes en el carácter de Fátima, que hoy se distingue por su disciplina, inteligencia y determinación.

LA FAMILIA ES SU GRAN PILAR
El padre de Fátima, Bernardo Bosch, también ha sido pieza clave en el camino de La Reina de Belleza, es asesor del director general de Pemex, Exploración y Producción, un cargo que representa su amplia trayectoria dentro del sector energético. Su hermano Bernardo Bosch, ha brillado por mérito propio, es Ingeniero Industrial y cuenta con una maestría en gobernanza y comunicación política. A ambos les encanta el mundo de la ganadería.
SIEMPRE ORGULLOSA DE SU HIJA
Doña Vanessa compartió en exclusiva con Grupo Cantón que su hija es una mujer auténtica que la llena de orgullo, pues es una mujer auténtica, con valores, que la han llevado a la cima del éxito.
“Estoy muy emocionada y muy feliz de que se haya llegado el día, no hay plazo que no se cumpla, de lo que no tengo duda, es que Fátima va hacer su mayor esfuerzo, va a dar lo mejor de sí, lo demás está en manos de Dios, y esa corona como dicen ya tiene nombre. Ya Dios lo escribió desde hace mucho y así será”, dijo doña Vanessa unos minutos antes de tomar el vuelo para Tailandia.
Reveló que la faceta que tiene Fátima como Miss Universo México le ha cambiado la vida. “Esto nos ha cambiado totalmente como familia, todo el año me la he pasado en esto de Miss Universo, nunca me lo imaginé y todo el año mi familia ha girado en torno al certamen, al apoyo que ella necesitaba para su participación”, dijo orgullosa.
También compartió que ha impulsado a Fátima en todo lo que se propone. “Fátima desde chiquita fue muy inquieta, pero también muy auténtica, ella sin querer atraía los reflectores, por su forma de ser. Fátima ha estado en todo, pero como deportista, ella desde chiquita tuvo mucha facilidad para todos los deportes, estuvo en tenis, estuvo en ballet, en natación, eso era lo que gustaba mucho. También le gusta mucho el arte, la metí en clases de pintura, porque le gusta mucho crear, cuando estaba chiquita, hubo exposición allá en Galerías y en La Casa de la Tierra”, señaló.

NO BUSCA SER ARTISTA
“Fátima nunca ha querido estar en el televisión, ni ser artista, ni ser modelo, ni ser famosa, ni nada… ella aceptó participar en el concurso de Miss Universo, porque ella desde muy niña tiene muchas ganas de ayudar a la gente y siempre me decía “mamá yo quiero llegar muy alto para poder tener muchas fundaciones y poder ayudar”, por eso tardó varios años, hasta que este año dijo, “por qué me lo manda tanto Dios”, entonces señaló “es un plataforma que me va a servir para ayudar” y es por eso que ella está en el concurso, claro que le gusta que le tomen fotos, pero ella no quiere ser cantante, ni conductora, ni hacer novelas, solo quiere ayudar al prójimo”, finalizó doña Vanessa.
