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Por Eduardo López Betancourt
elb@unam.mx
Exentas de cumplir normas
En México, se ha generado un debate en torno a la figura de las “instituciones de excepción”, que se refiere a aquellas entidades que por ley o por decreto, están exentas de cumplir con ciertas normas o regulaciones que se aplican a otros organismos similares. Un ejemplo es la reciente aprobación por la Cámara de Diputados, a una reforma a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas, la cual exime de trámites y requisitos de transparencia al Ejército Mexicano, y a empresas públicas como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), siempre que sus proyectos sean considerados prioritarios o estratégicos.
Este tipo de medidas genera desconfianza, ya que, puede traer un ambiente de opacidad y corrupción en la gestión de los recursos públicos. En particular las Fuerzas Armadas, han sido objeto de críticas por su creciente participación en actividades civiles, como trabajos de construcción y la administración de puertos marítimos y aeropuertos.
La Cámara de Diputados se ha convertido en un instrumento al servicio de intereses creados, no solo el caso anterior, sino también la conducta asumida con Cuauhtémoc Blanco, personaje al que se le protegió de manera sorprendente, con base a su “fuero”, rompiendo todo orden moral y dando por resultado que, por decisión de imprudentes diputados, actuando cual pandilleros de barrio, se unieron para respaldar a quien mantiene un cuaderno de investigación.
Es evidente que los diputados no están haciendo una labor democrática, ni honesta. Se desea fervientemente que nuestros legisladores actúen con responsabilidad, circunstancia que no se ha dado, ya que, insistimos, en la práctica se han convertido en un organismo de tránsito, donde sin mayor cuidado, se aprueban las leyes, sistemáticamente por consigna.
El trato desigual y nada democrático al Ejercito y a otras compañías públicas, da la impresión de actuar al margen del bienestar del pueblo. Lo de Cuauhtémoc Blanco, también es una aberración, ese sujeto debe someterse a las leyes como cualquier mexicano, sin pretender utilizar el fuero para una impunidad que afecta en forma absoluta al Estado de Derecho. La sociedad reclama igualdad y una justicia imparcial.