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julio 13, 2024

Voces

Arreando al elefante| ¡La corte sí se toca!

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Desde el triunfo de la doctora Sheinbaum, los ministros no han dejado de dar batalla, con anuncios pagados en los que indican los “nobles servicios” de la Corte para el pueblo y el slogan “la Corte es tuya” pretendiendo hacer consciente a la ciudadanía de que el poder judicial “es de todos”, a la par de las declaraciones de ministros como Luis María Aguilar, famoso por esconder por meses el expediente de Ricardo Salinas, cuyo homenaje, apenas el 24 de abril informaba en un comunicado “La ministra presidenta Norma Lucía Piña Hernández reconoció su labor en la defensa de la independencia del Poder Judicial de la Federación”.

Integrante del Instituto Mexicano del Amparo, una asociación civil dedicada a litigar políticas públicas y a la que pertenece también el ministro Alberto Pérez Dayán, quien otorgó el “voto de calidad” para declarar inconstitucional la Ley Eléctrica y por la que, por cierto, existe una solicitud de juicio político. ¿Y la Legalidad?, ¿y el conflicto de interés?

En lo oscurito, como las cenas de la ministra Piña, quedaron también las acusaciones hacia el ministro Aguilar por la venta de exámenes para el acceso a cargos de jueces federales; las redes de corrupción que junto con Jorge Camero se ejercieron de 2015 a 2019, magistrado suspendido por Arturo Zaldívar; la red de corrupción en la corte no cesó con la suspensión ni la posterior muerte de Camero debido al cáncer, quizá ese “cáncer contagioso” se enquistó más ya que las redes de corrupción continuaron.

Según el País en un reportaje de diciembre del 2022, al menos 7 de los 11 ministros han estado en el ojo público por escándalos de corrupción, tráfico de influencias o conflictos de interés.

A Medina Mora, quien renunciara en 2019 por acusaciones de corrupción nunca se le fincaron responsabilidades sobre las cuantiosas transferencias al extranjero por alrededor de $102 millones de pesos.

La corrupción en la Corte también está en el nepotismo, ya que Ana Elena, hija del ministro Aguilar y de profesión dentista, ejerce también funciones en la Suprema Corte, lo mismo que Daniela Pardo, hija del ministro Pardo Rebolledo.

El pueblo que votó por el PLAN C, no les está preguntando por mayorías ni contrapesos, les exige con su voz en las urnas, la LIMPIEZA TOTAL Y URGENTE

Ana María Vázquez

Escritora

@Anamariavazquez

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