Cómo ser un buen líder

Cómo ser un buen líder

Para lograr tus objetivos laborales debes tener liderazgo y saber guiar a tu equipo

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Foto: Especial

Aunque pueda parecer una obviedad, no lo es tanto. Si hiciésemos una encuesta seguro que escucharíamos respuestas de este tipo:

• Una persona que manda sobre los demás.
• Una persona carismática.
• Una persona capaz de convencer a los demás.
• Una persona a la que se la escucha de manera reverencial.

Como ves, ser un buen líder no es lo mismo para todo el mundo. Esta persona es la que marca el camino o dirige al equipo porque se ha ganado el respeto en diversas facetas: con su conocimientos, con su manera de comunicarse, por ser capaz de tomar decisiones, por saber gestionar crisis.

En concreto debe tener, por lo menos, estas 8 características:

1.- Confianza en sí mismo: Esto no implica una falta de humildad. Pero si se presenta una situación de crisis, el líder debe tener la suficiente confianza en sí mismo para poder tomar decisiones sin titubear.

2.- Autocontrol emocional: Muchas personas nunca llegarán a ser buenos líderes por este motivo. Un líder no puede desquiciarse o perder el control de sí mismo. Cualquiera que sea la situación, debe ser capaz de actuar bajo presión.

3.- Trabajar más que los demás: Muchas personas visualizan al líder como una persona que trabaja poco mientras que su equipo se desloma. La realidad es que debe ser todo lo contrario. El líder debe ser siempre el que más trabaja.

4.- Empático: imprescindible sobre todo a la hora de entender a los miembros de su equipo. Para poder sacar el máximo potencial del grupo siempre debe conocer el estado de ánimo de cada integrante.

5.- Responsable: Si una persona llega a ser líder es porque se ha ganado la confianza de los demás. Esto implica hacerse responsable de sus decisiones y de las acciones de su equipo.

6.- Agradable y educado: Es la persona que representa al equipo, por ello es importante que tenga talante y sea capaz de relacionarse con soltura.

7.- Planificación y organización: Gestionar a un equipo implica tener dotes para coordinar a las personas. Debe controlar el proceso en todo momento.

8.- Capacidad de tomar decisiones: No basta que sea capaz de decidir, también debe tener criterio. Muchos jefes toman decisiones arbitrarias.