Cuerda floja

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Rafael Loret de MOLA

HACE CINCO AÑOS COMENTÉ QUE, ANTE LA OLEADA TERRORISTA INICIADA EN FRANCIA CONTRA LA REDACCIÓN de un semanario satírico “Charlie Hebdo”, con un sangriento saldo de trece muertos incluyendo a un trabajador recién contratado a quien se excluye de la lista funesta, nuestras autoridades no habían tomado la debidas medidas de emergencia para prevenir una incursión de los grupos radicales que, es obvio, tienen como blanco algunas ciudades de los Estados Unidos, no sólo Nueva York sino también la capital de la poderosa nación. Podría parecer exagerado y hasta se presumiría que tal extendería la psicosis colectiva pero tratándose de un fenómeno de alto riesgo tales criterios son absolutamente banales.

¡De hecho, en México se ha instalado ya el terrorismo desde hace algunos años. Si tal denominación se da a quienes siembran el terror contra la ciudadanía indefensa bien cabe el mismo para calificar a cuantos, por ejemplo, aterraron a Morelia la noche trágica del 15 de septiembre de 2008, cuando comenzó de hecho la escalada de violencia bajo el calderonismo con ocho víctimas mortales a las que ya ni siquiera se cuenta dentro de los más casi cien mil asesinados, por causa de la guerra entre mafias, durante el mencionado régimen.

Y lo mismo puede expresarse de los grupos con capacidad para extender sus territorios obligando a los pobladores en estado de indefensión a refugiarse en sus casas o morir en las calles… a la vista de destacamentos militares que voltean hacia otros lados. En Iguala y Cocula, por ejemplo, porque en San Pedro Limón, Tlatlaya, fueron protagonistas directos.