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Por Gustavo Infante Cuevas
¡El rey todavía tiene pólvora! Saúl Canelo Álvarez regresó al cuadrilátero después de 13 meses de ausencia y lo hizo como los grandes: derrotando al invicto Christian Mbilli por decisión unánime para recuperar el campeonato mundial supermediano del CMB, en Arabia Saudita.

Después de la dolorosa derrota ante Terence Crawford, las dudas sobre su futuro y una operación de codo, muchos se preguntaban si volveríamos a ver al Canelo dominante. La respuesta llegó sobre el ring.
Frente a un rival cinco años menor, agresivo y que llegaba sin conocer la derrota, el mexicano demostró que la experiencia sigue pesando. Mbilli lanzó 724 golpes, pero solamente conectó 127; Canelo, con 504 intentos, acertó 158. No necesitó tirar más, necesitó pegar mejor.
El mexicano fue encontrando los espacios, castigó con uppercuts y golpes al cuerpo y terminó imponiendo su boxeo. Aunque Mbilli tuvo momentos complicados para Canelo, especialmente al inicio, el tapatío supo controlar los tiempos y llevarse las tarjetas.

Esta victoria no borra lo sucedido ante Crawford ni significa que haya recuperado el campeonato indiscutido, pero sí manda un mensaje: todavía tiene argumentos para competir en la élite.
Ahora, la pregunta es inevitable: ¿habrá revancha contra Crawford? Canelo quiere una segunda oportunidad, aunque el estadounidense anunció su retiro.
Por lo pronto, el mexicano recuperó su corona y recordó que todavía no está listo para entregar el trono. ¡El Canelo está de vuelta!