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• La ópera prima de Diego Toussaint, conquistó el FICG y apuesta por una comedia sobre las broncas de los veintes.
Irving González
Si los problemas económicos, las crisis de los veintes y los malos hábitos te traen de cabeza, el cine mexicano tiene una opción para reírse de las desgracias: No, gracias, ya no fumo, la ópera prima de Diego Toussaint, reconocida como Mejor Película Hecha en Jalisco en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG).

La cinta sigue a Nuria, una joven que atraviesa uno de los peores días de su vida: pierde su empleo, tiene apenas 24 horas para conseguir el dinero de la renta y evitar regresar a casa de su mamá y, para rematar, enfrenta su primer día sin fumar. Así comienza una carrera contrarreloj por las calles de Guadalajara, donde el caos y los imprevistos convierten sus problemas en situaciones tan absurdas como reconocibles.
UN ELENCO QUE ENCIENDE LA PANTALLA
Esmeralda Soto encabeza la historia con una interpretación cargada de carisma y comedia, acompañada por Juan Daniel García Treviño y Ximena Ayala, quienes aportan química y sensibilidad a una trama que combina carcajadas con momentos vulnerables.

Más allá de las ocurrencias, la película habla de aprender a soltar, enfrentar los tropiezos y dejar de castigarse por no tener la vida resuelta. Con humor y una protagonista que parece no tener tregua, No, gracias, ya no fumo busca conectar con quienes sienten que la adultez les está pasando factura.
La recomendación es darle una oportunidad al cine nacional y buscarla en cartelera a partir del jueves 19 de noviembre.
