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JUAN R. HERNÁNDEZ
Ciudad de México.- En una misma capital conviven hogares separados por una profunda brecha económica. Benito Juárez encabeza las estimaciones de ingreso, mientras alcaldías del oriente y sur de la Ciudad de México se mantienen muy por debajo. El mapa del INEGI confirma una fractura que atraviesa la metrópoli: el código postal sigue marcando cuánto dinero llega a los hogares.
La desigualdad no requiere cruzar las fronteras de la CDMX para hacerse evidente. Basta recorrer algunos kilómetros. En Benito Juárez y Miguel Hidalgo se concentran hogares con niveles de ingreso más elevados; al desplazarse hacia Iztapalapa, Tláhuac, Xochimilco o Milpa Alta, el panorama económico cambia. El organismo estadístico ya había identificado ese patrón territorial: el oriente presenta menores ingresos que el poniente.
Así aparecen dos capitales bajo un mismo gobierno. Una concentra corredores empresariales, servicios especializados, desarrollos inmobiliarios de alto valor y hogares con mayor capacidad económica. La otra enfrenta menores ingresos familiares y una presión mucho mayor sobre el bolsillo para cubrir vivienda, alimentación, transporte y servicios.
El contraste resulta más evidente porque Benito Juárez ha ocupado la cima nacional. En la medición municipal de 2022 registró un ingreso corriente promedio trimestral por hogar de 161 mil 535 pesos, el mayor del país. Pero esa fotografía está lejos de representar a toda la Ciudad de México.
La distribución territorial exhibida por el INEGI muestra que las diferencias económicas no son únicamente entre estados ricos y pobres: se reproducen dentro de los límites de la propia capital.
Mientras algunas familias habitan una ciudad donde el ingreso permite ahorro, patrimonio y consumo, otras destinan buena parte de sus recursos a resolver necesidades inmediatas.
La desigualdad capitalina, por tanto, no es abstracta: tiene territorio. Se observa entre el poniente y el oriente, entre alcaldías vecinas y entre hogares que, aunque comparten Metro, calles y gobierno, viven realidades económicas radicalmente distintas. La CDMX presume algunos de los hogares con mayores ingresos de México, pero esa prosperidad no se reparte con la misma intensidad entre sus 16 alcaldías.
