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COLUMNA
CECI VADILLO
EL PUEBLO MANDA
Tanto ruido ha generado la posibilidad de que Citlalli Hernández compita por la alcaldía Cuauhtémoc que, aunque ella ni siquiera ha confirmado su participación, ya existen denuncias de Acción Nacional por supuesto proselitismo.
Imagínate, el mismo partido que tiene a todos los funcionarios de la alcaldía Miguel Hidalgo peleándose y haciendo campaña a costa del presupuesto público; cuando la misma alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra, utiliza su puesto para hacerse promoción.
Hasta ahora, Citlalli ha sido clara: su prioridad es concluir sus responsabilidades al frente de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena. Sin embargo, la polémica creció el 18 de septiembre cuando se le atribuyó a Citlalli una supuesta pinta del logo “CH” en la alcaldía Cuauhtémoc. Nadie sabe quién hizo esta pinta, podría haber sido algún militante o el mismo PRIAN. Aun así, Hernández se deslindó de esta identidad y afirmó que “cuando haya algo distinto que comunicar, lo haré de frente, como siempre”
Entonces, ¿por qué tanta preocupación por alguien que ni siquiera ha dicho que será candidata?
La realidad es que el miedo no anda en burro, lo cierto es que una virtual candidatura de Citlalli en la Cuauhtémoc arrasaría y esto implicaría terminar con la principal representante de la ultraderecha en nuestro país. Representante de intereses económicos como Salinas Pliego y extranjeros como la ultraderechista Isabel Ayuso.
Hoy, ante los escándalos de Alessandra y los pocos resultados reales en territorio, el PAN tiene miedo de que los likes no se traduzcan en votos.
Lo cierto es que Citlalli se volvería una respuesta a una crisis que atraviesa la alcaldía Cuauhtémoc, de corrupción, ineficiencia. Una política ineficiente y superflua que ha utilizado la alcaldía para mostrar el proyecto de la derecha, donde les importa más el escándalo y los likes, que gobernar con resultados para la ciudadanía.
Ctialli representa todo lo opuesto: representa honestidad, representa una izquierda que construye con quien menos tiene, un proyecto no solo para la Condesa sino para una alcaldía que ha sufrido por la gentrificación, una izquierda capaz de unir a los liderazgos históricos de esa alcaldía. Una figura con la experiencia para articular y dar respuesta a la complejidad que tiene una de las demarcaciones más importantes del país.
Hoy no sabemos qué decidirá Citlalli.
Lo que sí sabemos es que al PRIAN le preocupa mucho su decisión.
