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Por Eduardo López Betancourt
No está preparada para el cargo
Lamentablemente, en varios Tribunales Colegiados, de todas las especialidades, abundan Secretarios o Secretarias, a quienes ante la escasez de Magistrados se les designa en este importante cargo. El tema es claro, los particulares buscan justicia y que la misma sea impartida por funcionarios de probada capacidad; es absurdo que quien tiene el carácter de Secretario esté en condiciones de actuar como Magistrado, donde obviamente sus resoluciones dejarán mucho qué desear, algo que en definitiva, resulta una tangible omisión por parte del Poder Judicial Federal.
Aceptemos, en el pasado se daba este fenómeno, pero casualmente el Poder Judicial Federal se orientó hacia nuevos derroteros, donde los descuidos de antes se resolverían como corresponde, penosamente no ha sido así. Nótese, una persona que no tiene calidad de Magistrada, se desempeña como tal en el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México, se trata de doña Lorena, quien solo es Secretaria, más no Magistrada; tiene tiempo ocupando un lugar que no le pertenece en grave perjuicio de los individuos juzgados; se debe exigir por tanto, una adecuada preparación y nunca entregar la responsabilidad en manos bisoñas, inexpertas y en el mejor de los casos, favorecidas de manera inexplicable en los ámbitos del poder.
Doña Lorena estudió en su natal Guadalajara, ha hecho diversos cursos, mismos que de ningún modo le aseguran tener similar categoría de quienes han llegado al poder de la Magistratura vía procesos de selección, por ejemplo, concurso de méritos e inclusive el más reciente sistema a través de la elección. Lo más delicado, es que doña Lorena, se sabe, acostumbra asistir tarde a las oficinas; la última muestra fue en una sesión para analizar múltiples asuntos, arribó fuera de la hora a una reunión con sus pares, a quienes por cierto, de forma protagónica, suele contradecir; sin tener el nivel profesional de ellos, se opone a sus proyectos y formula votos particulares que carecen de sustento y solo exhiben las limitaciones de doña Lorena.
En síntesis, evitemos improvisaciones y Secretarios en funciones de Magistrados.
