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REDACCIÓN
Cayetano, de 45 años, fue asesinado la tarde del jueves cuando llegaba a su domicilio, ubicado sobre la carretera Toluca-Temoaya, en la comunidad Ejido de Dolores y cerca del C2 de Temoaya. La víctima acababa de bajar de una camioneta Chevrolet Silverado cuando hombres armados se aproximaron y le dispararon repetidamente. Los proyectiles lo alcanzaron en el tórax y el rostro. El hombre cayó junto a la puerta del conductor, mientras la sangre se extendía sobre el asfalto. Vecinos alarmados afirmaron haber escuchado seis detonaciones consecutivas. Según sus versiones, los responsables corrieron hacia un callejón y desaparecieron antes de la llegada de los uniformados. “Quedó tirado con heridas terribles; la puerta estaba abierta y la sangre llegaba hasta la banqueta”, contó una mujer consternada que solicitó mantener su identidad bajo reserva.

Otro residente lamentó que el homicidio ocurriera cerca de instalaciones policiacas. Señaló que la población ahora teme salir y pidió reforzar la vigilancia en los caminos de la localidad.
Paramédicos revisaron a Cayetano, pero solamente confirmaron que ya carecía de signos vitales. Policías municipales, estatales y federales cerraron el tránsito, resguardaron la escena y realizaron recorridos para localizar a los atacantes; hasta el cierre de esta edición no se habían registrado detenciones. Especialistas de la Fiscalía mexiquense fijaron fotografías, buscaron huellas y aseguraron un casquillo calibre .223, cuyo origen deberá establecerse mediante estudios balísticos. Posteriormente ordenaron el levantamiento del cadáver y su traslado al Servicio Médico Forense. La institución inició una carpeta por homicidio calificado. Los investigadores analizan videograbaciones cercanas, recaban declaraciones y tratan de establecer tanto la identidad de los agresores como el móvil. Familiares acudieron entre gritos y llanto para reconocer a la víctima; frente al cerco policial exigieron justicia y reclamaron resultados.
