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Por Paulo Emilio García
Ayer, en La Chilanguera, anunciamos que durante nuestros recorridos y encuentros con la militancia de toda la Ciudad convocaremos a la construcción de Proyectos Alternativos en las demarcaciones gobernadas por el PRIAN. Tendremos así un Proyecto Alternativo de Benito Juárez, un Proyecto Alternativo de Cuajimalpa, un Proyecto Alternativo de Cuauhtémoc, un Proyecto Alternativo de Coyoacán y un Proyecto Alternativo de Miguel Hidalgo. Iremos a la elección con un diagnóstico, construido desde la voz de la militancia, sobre lo que más le duele a la gente en esos territorios y sobre cómo la acción transformadora de nuestros gobiernos va a remediarlo.
¿Por qué es importante? Siempre decía Andrés Manuel López Obrador que lo fundamental para salir a pedirle a la gente su confianza era tener un proyecto, un programa transformador que nos respaldara. “No es el quítate tú para ponerme yo”, resumía. Y coincidimos plenamente. Es importante quién nos representará en esos territorios, pero lo más importante es para qué accedemos al gobierno. ¿Qué problemáticas resolveremos? ¿Qué se puede hacer distinto? ¿Cómo cuidaremos el presupuesto? ¿Por qué representamos un proyecto distinto, contrapuesto y transformador para la gente que vive en esas demarcaciones?
¿Cómo lo vamos a construir? Escuchando a la militancia. Empezaremos un amplio ejercicio de construcción colectiva en todos los rincones de la Ciudad. En las demarcaciones donde no gobernamos, el horizonte concreto será la construcción de ese programa político, de ese Proyecto Alternativo. La gente expresará sus necesidades y propuestas en rubros clave para su bienestar cotidiano, como agua, espacio público, servicios urbanos, desarrollo urbano y participación popular y democrática. Se pedirá a quien finalmente nos represente en la batalla del próximo año que suscriba ese programa emanado de nuestra militancia. Primero el proyecto, luego las aspiraciones personales.
Lo hemos dicho reiteradamente: nos gusta el trabajo en territorio. Tuve el privilegio de formar parte de la primera generación de Servidores de la Nación y, en cada encomienda que he tenido, he impreso un fuerte sentido territorial a nuestra acción política. Nos gusta el trabajo de base y estamos convencidos de que solo sumando voluntades podremos construir un gran frente para la victoria en la batalla del próximo año. Esta Ciudad quiere más transformación y nos pondremos en movimiento para conseguirla.
