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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La incorporación de elementos de la Secretaría de Marina a la vigilancia del Mexibús expuso la magnitud de la inseguridad que padecen mujeres, trabajadores y estudiantes durante sus traslados cotidianos por el valle de Mexico. El despliegue abarcó las líneas 1, 2 y 4, luego de reportes por robos de teléfonos celulares y agresiones sexuales dentro de unidades y estaciones. La intervención federal ocurre ante una problemática recurrente que las corporaciones locales no han logrado contener con sus esquemas ordinarios.

Las primeras revisiones comenzaron en la estación Central de Abastos, donde fueron distribuidas seis células. Participaron agentes de Tránsito Municipal, Policía Metropolitana, Grupo de Operaciones Especiales, Prevención del Delito, Célula de Búsqueda de Personas, Unidad Canina y marinos. Los efectivos recorrieron plataformas, abordaron autobuses en ambos sentidos y efectuaron inspecciones para detectar objetos de riesgo. Aunque la medida busca inhibir conductas ilícitas, recurrir a fuerzas federales confirma la vulnerabilidad que enfrentan quienes dependen de este transporte.
Personal preventivo colocó distintivos de Punto Violeta con códigos QR para ingresar a la aplicación Red Violeta, mediante la cual las usuarias pueden solicitar acompañamiento virtual y auxilio policial. Diana Oropeza, responsable del área, pidió denunciar cualquier agresión y evitar que el acoso sea normalizado.
El subdirector de Tránsito Municipal, Luis Enrique Serna García, explicó que las acciones serán aleatorias en avenida Central, avenida Revolución, Vía Morelos y Vía José López Portillo. Añadió que habrá recorridos en sitios de alta afluencia, como Central de Abastos y Ciudad Azteca.
El dispositivo ofrece una respuesta inmediata, pero no sustituye medidas permanentes como cámaras funcionales, mayor presencia policial, atención eficaz a las denuncias y seguimiento de los casos. Sin estas acciones, los pasajeros continuarán expuestos cuando disminuya la vigilancia extraordinaria.