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Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En la CDMX se estima que existen entre 200 y 300 mil viviendas deshabitadas o abandonadas, lo que representa entre el 7.5% y el 11% del parque habitacional total. Según datos del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP), más del 34% de estas viviendas están en tres alcaldías: Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc, reflejando un fenómeno urbano que se extiende por litigios de herencia, procesos de extinción de dominio y quiebras comerciales.
En zonas céntricas como Centro Histórico, Roma, Condesa y Juárez, hay cientos de edificios desocupados. Muchos permanecen en litigio entre herederos o se sostienen solo con la renta de locales comerciales en planta baja. La Seduvi y la Autoridad del Centro Histórico mantienen un catálogo de entre 60 y 100 predios prioritarios para intervención, rescate o expropiación, evidenciando la magnitud del problema.

El abandono también golpea la memoria cultural. Tras el auge de las grandes salas de proyección entre 1940 y 1980, se calcula que 50 a 80 cines históricos cerraron sus puertas. Algunos fueron demolidos o convertidos en plazas y estacionamientos, pero aún persisten estructuras emblemáticas como el Cine Ópera, Cine Orfeón y Cine Lido, símbolos de una época dorada que hoy languidecen en el olvido.
El comercio tampoco escapa. Aunque no hay una estadística consolidada, el cierre de cadenas como Gigante o sucursales de autoservicio tras la pandemia de 2020 dejó decenas de locales vacíos. La mayor concentración se observa en plazas comerciales del siglo XX, hoy obsoletas, y en centros dedicados a giros de importación que no resistieron la competencia global.
En el ámbito de la salud, hay menos de 10 hospitales abandonados. Los casos son de antiguos hospitales privados quebrados o edificios públicos dañados por los sismos de 1985 y 2017, como clínicas del ISSSTE e IMSS que debieron ser reubicadas.
La falta de un censo único y unificado impide dimensionar el abandono inmobiliario en la capital. Pero estimaciones oficiales y urbanas revelan un mapa de espacios vacíos que atraviesa viviendas, predios, cines, comercios y hospitales.