Síguenos

¿Qué estás buscando?

Voces

Chucho Gallegos, hogar y periodismo

50 lecturas

Por Ana E. Rosete

Representa experiencia y oficio

Existen personas que forman parte de un trabajo; hay otras que, con los años, consiguen convertirse en parte de la casa.

Chucho Gallegos es de esas.

Hablar de don Chucho es hablar de más de seis décadas de periodismo de espectáculos en México. De un hombre que entrevistó a María Félix, Juan Gabriel, Agustín Lara, Julio Iglesias y Luis Miguel; que fundó TVyNovelas y creó premios que marcaron una época; que ha visto cambiar la televisión, los periódicos, las estrellas y hasta la manera de hacer periodismo.

Pero su mayor legado no está en una portada. Está en la gente. Sigue en Basta! 

Porque don Chucho no solamente ha contado la historia del espectáculo mexicano. También ha formado parte de la historia de quienes han tenido la fortuna de compartir una redacción con él.

Donde todos corremos detrás de la nota, él representa algo que ya no abunda: memoria, experiencia y oficio. Ese conocimiento que no se aprende en un manual, sino después de miles de cierres, llamadas, entrevistas y noches sin dormir.

Y hay algo todavía más grande. Don Chucho ha conseguido que el trabajo también pueda sentirse como hogar.

Hay personas que llegan a una redacción y ocupan un escritorio. Otras llegan y ocupan un lugar en la memoria.

Chucho ocupa un lugar en el corazón.

Es ese maestro que quizá no necesita decir que está enseñando, porque basta escucharlo contar una historia para entender que detrás de cada anécdota hay una lección. Es ese compañero que pertenece a una época que no queremos que desaparezca: la del periodista que sabe que una buena historia se consigue con paciencia, insistencia y pasión.

Escribir de él es hacerle homenaje a un periodista vigente y presente.

Y quizá eso sea lo más hermoso: poder decirle mientras está aquí lo que tantas veces dejamos para después. Gracias, don Chucho.

Gracias por las historias, por las enseñanzas, por las páginas y por las incontables generaciones que has tocado con tu voz y tu pluma.

Pero, sobre todo, gracias por algo que no aparece en ningún currículum: por hacer que una redacción pudiera sentirse como mi casa.

Hay periodistas que dejan notas. Hay periodistas que dejan escuela. Y hay periodistas que dejan hogar.

Chucho Gallegos es de esos.

Y qué fortuna poder decírselo mientras todavía podemos mirarlo a los ojos.

Te puede interesar

Advertisement