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César A. Muñoz
Ciudad de México.- La gentrificación está borrando poco a poco el comercio de barrio en zonas de la capital, donde tienditas, tortillerías, carnicerías, papelerías, tlapalerías y otros negocios básicos pierden terreno frente a restaurantes, cafeterías, gimnasios, spas, boutiques y bares que pueden soportar rentas cada vez más elevadas, dejando a los vecinos con menos opciones para resolver sus necesidades cotidianas sin salir de su propia colonia.

De acuerdo con el sitio inmobiliario Spot2 reporta que entre 2023 y 2025 las rentas comerciales en alcaldías como Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo crecieron entre 12 y 18%, alcanzó los 25 mil pesos en promedio por rentas mensuales.
En recorrido y entrevista para Diario Basta!, capitalinos aseguran que los mercados y calles continúa llena de locales, pero cada vez resulta más difícil encontrar los establecimientos que durante décadas permitieron a los vecinos resolver sus compras sin salir de su barrio.
“Antes uno salía de su casa y en unas cuantas calles tenía todo lo necesario. Había una tienda, una tortillería, una papelería, una carnicería y una farmacia, ahora cada vez vemos más restaurantes, cafeterías y negocios que tienen precios que no están pensados para nosotros”, señaló Martín Santos.
En la alcaldía Cuauhtémoc, colonias como Roma, Roma Sur, Condesa y Juárez son algunos de los puntos donde la transformación comercial resulta más visible. La concentración de restaurantes, bares, cafeterías, boutiques y otros negocios especializados ha modificado desde hace años la dinámica de estas zonas.
El golpe también comienza a verse dentro de los mercados públicos, donde la actividad tradicional cada vez es menos; mercados como Medellín, Michoacán y San Cosme, comienzan a cerrar locatarios. Mientras que en Miguel Hidalgo se encuentran mercados y calles tradicionales de comercio como; Escandón, Anáhuac y Tacuba.
“Yo venía al mercado porque sabía que aquí podía comprar lo que necesitaba para la casa y a precios que podía pagar. Ahora hay productos que antes ni siquiera se veían y negocios que están pensando en otro tipo de cliente”, señaló Laura Álvarez.
Los mercados dejan de ser únicamente lugares para comprar productos básicos y comienzan a incorporar actividades orientadas al consumo inmediato.
“Una cafetería puede ser bonita y un restaurante puede generar empleos, pero no sustituye una tortillería, una farmacia o una tienda de abarrotes, esos negocios son los que uno necesita, si desaparecen y solamente quedan establecimientos para salir a consumir, entonces la colonia deja de funcionar para sus propios habitantes”, señaló Augusto Herrera.