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Por Salvador Guerrero Chiprés
Metro dará auxilio psicológico
El bienestar comunitario exige entender los trayectos cotidianos como espacios de intervención social profunda, donde el estrés, ansiedad y desesperanza viajan junto con los cuerpos.
Y en ese cosmos del Sistema de Transporte Colectivo Metro, con 5 millones de personas usuarias en promedio diario, hay una gran oportunidad de transformar los andenes de la cotidianidad en refugios de contención humana y desplegar una estrategia integral de apoyo emocional a gran escala.
El memorándum de entendimiento entre el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CDMX y el Metro —firmado por el consejero José de Jesús Rodríguez Cárdenas y el director del STC Adrián Rubalcava— articula un esfuerzo coordinado para llevar auxilio psicológico directamente al encuentro de los ciudadanos necesitados de escucha.
La respuesta inmediata ante situaciones críticas encuentra soporte tecnológico y humano en la línea de emergencias 9-1-1 operada por el C5. Este componente del sistema activa protocolos de actuación inmediata ante el riesgo suicida.
El antecedente directo de esta visión comunitaria de la psicología pública está en la gestión de la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, como alcaldesa en Iztapalapa. Entonces colocó la salud mental en el centro de la agenda gubernamental con los Cuencos de las Emociones, módulos de atención emocional gratuita en las instalaciones del Metro.
Ahora, la evolución lógica de estas intervenciones territoriales apunta hacia la consolidación de una política pública metropolitana de largo alcance, estructural, permanente. La propuesta de crear el Sistema de Bienestar Emocional de la Ciudad de México busca dotar de un marco normativo, presupuestal, institucional a estos esfuerzos aislados.
El convoy de la salud mental avanza.