69 lecturas
Por Paulo Emilio García
En la ciudad no nos andamos por las ramas. A raíz de los señalamientos sobre casos de despojo, la Jefa de Gobierno anunció ocho medidas para reforzar la atención a este problema. Se suman al Gabinete contra el Despojo, creado al inicio de la administración, y a las reformas que hicimos para facilitar el desmantelamiento de estas redes.
Resalto algunas: se desplegará un equipo de 100 abogados al servicio de la gente, que dará asesoría y llevará juicios para personas vulnerables. Se crea una alerta inmobiliaria para frenar la compraventa de inmuebles señalados en el Gabinete; se reducen los tiempos para que la Fiscalía resguarde una casa o terreno despojado en un máximo de 15 días, y se crea un protocolo para agilizar la detención en flagrancia de despojadores.
El conservadurismo ha construido una campaña falaz contra nuestro movimiento diciendo que buscamos atentar contra la propiedad privada y agitando fantasmas que, por suerte, cada vez menos gente cree. La realidad es que el derecho al techo es una causa central de nuestra lucha y proteger el patrimonio de quienes tienen menos herramientas para defenderse es un asunto de justicia. Mientras los poderosos tienen grandes redes de abogados, a la gente sencilla le quedan las herramientas del Estado, y por eso las apuntalamos.
Nada más ilustrativo que la realidad política. Mientras la Jefa de Gobierno y el Congreso de la Ciudad anunciamos acciones para profundizar la atención a víctimas y mejorar los tiempos de respuesta, los dirigentes del PAN se han obcecado en argumentar que nada tiene que ver el cártel inmobiliario con la mafia de los despojos.
Mientras nosotros equiparamos en el Código Penal a quienes invaden con violencia propiedades con los delincuentes de cuello blanco que legalizan los despojos, ellos llevan días lavándole la cara a exfuncionarios panistas que convalidaron desalojos ilegales y autorizaron en su lugar enormes desarrollos inmobiliarios. Por el bien de la conversación pública y de las víctimas, hacemos un llamado a que se sumen al combate de las redes que atentan contra las familias de la capital. Pongamos la Ciudad por delante.