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Por Salvador Guerrero Chiprés
Se unifican operativos
Un asaltante roba un vehículo en los límites de Cuajimalpa, acelera rumbo a Toluca donde territorialmente experimenta una sensación de impunidad.
Durante décadas, la división político-administrativa sirvió como escudo de la delincuencia. Los criminales aprovecharon las ventajas de la geografía común, la burocracia y falta de frecuencias compartidas.
Esta desconexión fáctica operó históricamente como un limbo de impunidad conocido como efecto frontera. Superar este rezago exige transitar de la lógica del búnker físico hacia el despliegue de un ecosistema digital integrado.
El proyecto de un C5 Metropolitano rompe los paradigmas tradicionales de infraestructura rígida, apostando por la interoperabilidad analítica, el cruce de datos en tiempo real, el flujo de imágenes compartidas. Diluir la ventaja geográfica del delito implica nivelar la cancha tecnológica, logrando el seguimiento ininterrumpido de objetivos prioritarios mediante arcos de seguridad dinámicos, cámaras enlazadas sin importar el origen presupuestal del aparato.
La visita que realizamos este fin de semana al Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) de Toluca con la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, fija una hoja de ruta centrada en la unificación operativa de las capacidades tecnológicas de ambas entidades.
En esta ambiciosa articulación institucional se sumó la participación de los secretarios de Gobierno y Seguridad, César Cravioto y Pablo Vázquez; la Fiscal Bertha Alcalde, el titular de la ADIP, Emiliano Calderón, y el coordinador del Gabinete de Seguridad, Manuel Oropeza. Como representantes de la Gobernadora Delfina Gómez estuvieron el secretario de Gobierno, Horacio Duarte, y el Seguridad, Cristóbal Castañeda, así como el encargado del despacho del C5 de Toluca, Hugo Barajas.
Alianza estratégica y fin del efecto frontera.