53 lecturas
Por Lengua Larga
La construcción de la Línea 4 del Cablebús en Tlalpan no solo abrió un debate entre el Gobierno de la Ciudad de México y un sector de vecinos inconformes; también dejó claro quiénes decidieron dar la cara por esa causa.
En Movimiento Ciudadano encontraron en Diego Mercado Guaida y Royfid Torres a dos de sus principales defensores, quienes llevaron la discusión de las calles hasta la tribuna.
Diego Mercado, concejal en Tlalpan, fue el primero en colocarse al frente de la inconformidad vecinal y también de la foto del evento. Lejos de esconderse o guardar silencio ante un proyecto impulsado por la administración de Clara Brugada, asumió el costo político de acompañar a los habitantes que exigen mayor información y alternativas sobre la obra. Su postura fue firme, sin titubeos y dejando en claro que, cuando se trata de representar a quienes lo eligieron, no piensa dar un paso atrás.
El respaldo no quedó ahí. Desde el Congreso capitalino, Royfid Torres convirtió la defensa de los vecinos en una bandera de la bancada naranja. El coordinador de Movimiento Ciudadano cuestionó el manejo del proyecto, exigió diálogo y salió a respaldar a Mercado frente a las críticas del oficialismo. La dupla mostró coordinación política y un mensaje interno: en MC no dejan solos a los suyos.
Mientras Morena cerró filas con la estrategia del Gobierno capitalino, el partido naranja encontró en este conflicto una oportunidad para marcar distancia y consolidar una oposición visible. Diego Mercado demostró que no solo porta los colores de Movimiento Ciudadano en campaña, sino también en los momentos de mayor presión política. Y Royfid Torres dejó claro que, desde el Congreso, está dispuesto a defender esa misma línea.
En tiempos donde muchos opositores prefieren la comodidad del bajo perfil, en Movimiento Ciudadano parece que decidieron jugar distinto. Si el Cablebús se convirtió en un campo de batalla política, Diego Mercado y Royfid Torres eligieron estar en la primera línea. Habrá quien coincida, o no, con sus argumentos, pero difícilmente alguien podrá decir que se escondieron cuando el conflicto tocó la puerta de Tlalpan.
