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-Eran utilizadas para captar y reclutar personas, así como para financiar y fortalecer sus operaciones criminales
SALVADOR TREJO
NEZAHUALCÓYOTL, EDOMEX. – Lo que parecían ser simples máquinas de entretenimiento y apuestas, resultó ser toda una red criminal tejida por grupos del crimen organizado para captar y reclutar personas, así como para financiar y fortalecer sus operaciones criminales.

Así quedó demostrado tras el resultado del operativo “Dos de Bastos”, desplegado entre el 11 y el 20 de junio en 89 municipios del Estado de México, en el que participaron la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional (GN) y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), así como policías estatales, quienes lograron aseguraron 3 mil 374 máquinas tragamonedas, además de aproximadamente 9 millones de pesos en monedas, para un valor total estimado de 59 millones 610 mil pesos.

FACHADA
Autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) dijeron a BASTA! que las investigaciones arrojaron que distintos grupos del crimen organizado utilizan las máquinas tragamonedas para captar y reclutar personas, pues obligan a propietarios de tiendas de abarrotes, papelerías, farmacias o puestos de mercados a instalar “los juegos” por medio de amenazas o intimidaciones.
Posteriormente, les entregan una comisión económica para hacerles creer que se trata de una actividad legal.
“Mira cabrón o pones las máquinas o cierras porque ya no vas a poder seguir trabajando, son órdenes del Comandante y se tienen que acatar, así que las vamos a traer y hay tú sabes lo que haces”, fueron las amenazas que recibió el dueño de una tienda de abarrotes del municipio de Nezahualcóyotl -quien pidió omitir su nombre por temor a represalias-, antes de ser obligado a instalar las máquinas en su negocio.
Sin embargo, esta ilícita actividad no se limitaba a los pequeños comercios, pues los grupos delictivos también rentaban locales exclusivos donde instalaban más de 20 equipos, incluso en bajo puentes, afuera de estaciones del Metro y de los Cetram, donde ponían como encargados a menores de edad.

ADICTIVOS
De acuerdo con la Fiscalía, las máquinas tragamonedas también eran instaladas cerca planteles escolares y otros centros de convivencia, convirtiendo estos negocios en focos criminales, ya que en esos negocios se reunían, narcomenudistas, asaltantes y otros delincuentes para planear sus ilícitos.
Por si lo anterior fuera poco, una vez que los jugadores desarrollan adicción a los juegos de azar, los criminales les financiaban las partidas para generarles deudas impagables, que eran utilizadas para obligarlos a realizar actividades ilícitas como narcomenudeo, robo o “halconeo”, con el fin de pagar únicamente los intereses de sus adeudos.
Incluso, personal de inteligencia de la Fiscalía estatal detectó que los apostadores compulsivos que perdían su patrimonio personal o familiar eran obligados a pedir préstamos conocidos como “gota a gota, en pocas palabras, las maquinitas eran utilizadas como instrumento para cometer delitos y formaban parte de las estructuras financieras de grupos y redes delictivas.
FÁBRICA DE DELITOS
El negocio era tan redituable para los delincuentes que, como parte de los operativos, se aseguró una fábrica de tragamonedas, donde fueron localizados un inmueble, maquinaria, herramientas, equipos electrónicos, materias primas y un vehículo de alta gama, bienes cuyo valor aún no ha sido cuantificado.
Las máquinas fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), quien iniciará el procedimiento para su destrucción.
NUMERALIA
234 Cateos a distintos negocios se realizaron mediante la Operación Dos de Bastos
89 Municipios del Estado de México contaban con este tipo de dispositivos
9 toneladas y 697 kilos de monedas de diferentes denominaciones, con un valor aproximado de 9 millones de pesos, se extrajeron de las máquinas incautadas.
DESPLIEGUE
Durante el despliegue fueron aseguradas 3 mil 374 máquinas conocidas como tragamonedas, entre ellas equipos de cascada, botón, clásicas y “pinball”, cuyo valor comercial fue estimado en 50 millones 610 mil pesos.
