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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La aparición de un nuevo socavón en el fraccionamiento Las Misiones volvió a evidenciar la falta de una estrategia integral para atender los hundimientos y grietas que desde hace meses se presentan en diferentes puntos de Toluca. Habitantes de la delegación San Mateo Otzacatipan sostienen que la administración encabezada por el alcalde Ricardo Moreno continúa respondiendo únicamente a las emergencias, sin investigar ni corregir las causas que originan el deterioro del subsuelo.
El colapso del pavimento ocurrió sobre la avenida de los Maristas, donde una fisura detectada días atrás aumentó de tamaño hasta convertirse en una oquedad que obligó a restringir parcialmente la circulación.

Personal del Organismo Agua y Saneamiento de Toluca acudió para realizar maniobras de reparación, aunque los residentes aseguran que las labores se concentran en rellenar el área afectada sin efectuar una revisión completa de la infraestructura subterránea.
Los vecinos señalaron que desde hace tiempo han reportado filtraciones constantes, asentamientos del terreno y afectaciones en banquetas y áreas comunes, sin recibir una respuesta definitiva.
Afirmaron que la falta de mantenimiento preventivo al sistema de drenaje y alcantarillado ha permitido que los daños evolucionen hasta convertirse en riesgos para quienes habitan la zona.
La situación, señalaron, no es exclusiva de San Mateo Otzacatipan. Durante la actual administración municipal se han registrado grietas, hundimientos y afectaciones similares en otras colonias y vialidades de Toluca, sin que exista un programa público que informe sobre diagnósticos, prioridades de intervención o inversiones destinadas a renovar la red hidráulica.
Los habitantes cuestionaron que el gobierno municipal no haya presentado un plan de rehabilitación de largo plazo pese a la frecuencia con la que ocurren estos incidentes.
Además, exigieron que el alcalde Ricardo Moreno informe las condiciones reales de la infraestructura y establezca un calendario de obras que permita reducir el riesgo para automovilistas, peatones y familias que viven en zonas vulnerables.
Mientras continúan las maniobras sobre la avenida de los Maristas, la incertidumbre permanece entre los residentes, quienes advirtieron que las lluvias podrían agravar la inestabilidad del terreno si no se atienden las fallas estructurales.
