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Por Salvador Guerrero Chiprés
El pase de abordaje para el tren de la seguridad está puesto desde el Tren Ligero.
Este sistema constituye la arteria vital para 110 mil usuarios diarios; estudiantes, obreros y familias recorren sus más de 13 kilómetros de vías, cruzando 18 estaciones estratégicas desde el paradero de Taxqueña hasta los canales de Xochimilco.
Garantizar un traslado seguro requiere herramientas de respuesta inmediata con capacidad para inhibir el delito y proteger la integridad de las y los pasajeros.
La tendencia global apunta a la videovigilancia en los trayectos, con sistemas multicapa similares al empleado en Phoenix, donde el tren ligero cuenta con equipos exteriores, además de los instalados en vagones.
Un esquema así empieza a aplicarse en la CDMX por instrucciones de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. A poco más de una semana del aniversario 40 del Tren Ligero, desde el C5 convenimos con el director general del Sistema de Transportes Eléctricos, Martín López Delgado, la instalación de 56 tótems en toda la ruta exterior.
Así este medio se convierte en el primer sistema de transporte público de la capital nacional en contar con videovigilancia en todo su camino.
La incorporación de estas herramientas inaugura una etapa de monitoreo inteligente, un escudo digital para detectar riesgos en tiempo real y erradicar conductas antisociales. Cada tótem funciona como una ventanilla de atención directa hacia las líneas de asistencia del gobierno capitalino.
De este modo, los pasajeros acceden de forma inmediata al teléfono de emergencias 9-1-1, al sistema de denuncia anónima 089, a la línea especializada de género *765 SOS Mujeres, así como a la marcación antiextorsión 55 5036 3301.
Subirse al tren de la seguridad representa el inicio de un trayecto donde la prevención del delito, el uso ético de la tecnología y el derecho a la seguridad comparten la misma vía.
