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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El martes una pipa que transportaba combustible volcó sobre la carretera México-Toluca, a la altura de la primera rampa y Río Hondito, con dirección a la capital mexiquense, lo que provocó el cierre total de la circulación en ambos sentidos y una intensa movilización de cuerpos de auxilio para controlar la emergencia.
El percance ocurrió cuando la pesada unidad quedó recostada sobre la carpeta asfáltica y comenzó a derramar combustible, situación que obligó a las autoridades a establecer un perímetro de seguridad debido al riesgo de incendio o explosión.

La presencia del líquido inflamable sobre el pavimento impidió cualquier intento de mantener abierta la vialidad mientras se desarrollaban las labores de contención.
Elementos de Protección Civil, bomberos, personal especializado y policías acudieron al sitio para evitar que el combustible se extendiera hacia otros puntos de la carretera.
De manera simultánea, fue necesario suspender completamente el tránsito para facilitar las maniobras de limpieza y permitir el retiro de la unidad sin generar mayores riesgos para quienes circulaban por la zona.
El cierre ocasionó kilómetros de filas en ambos sentidos de la autopista. Cientos de automovilistas permanecieron varados durante varias horas, mientras otros buscaron caminos alternos para continuar su trayecto. El congestionamiento también afectó el traslado de transporte de carga, unidades de pasajeros y vehículos particulares que diariamente utilizan esa vía para comunicar al Valle de México con Toluca.
Personas que presenciaron el accidente relataron que la escena provocó momentos de tensión al observar el combustible extenderse sobre el asfalto. Algunos conductores descendieron de sus vehículos por temor a que se registrara una explosión, mientras otros manifestaron su preocupación por la cercanía de la pipa siniestrada.
“Fue un momento muy angustiante; vimos el derrame y pensamos que todo podía incendiarse”, comentó uno de los testigos que permanecía detenido en la fila de vehículos.
Entre los automovilistas también surgieron cuestionamientos sobre la operación del transporte de carga en ese tramo carretero, considerado uno de los más complicados por sus pendientes y curvas. Varios usuarios señalaron que con frecuencia observan unidades pesadas descender a alta velocidad, por lo que pidieron reforzar la supervisión y el cumplimiento de las medidas de seguridad para disminuir el riesgo de nuevos accidentes.
