83 lecturas
Por Ana E. Rosete
En política nadie permanece inmóvil. Hay quienes se quedan administrando el presente y otros prefieren construir el futuro. En Azcapotzalco comienza a dibujarse una nueva generación de cuadros que busca hacerse espacio más por el trabajo territorial que por el reflector, y uno de esos nombres es el de David Zaragoza.
Durante 2 años fue una de las personas de mayor confianza de la alcaldesa Nancy Núñez. Desde esa posición conoció la operación política de una de las demarcaciones más importantes de la Ciudad de México, participó en la construcción de estructuras y entendió que el territorio se gana caminándolo, no únicamente desde una oficina.
Hoy su ruta tomó otro rumbo. Zaragoza se integró al equipo de Miguel Torruco Garza, donde colabora en temas relacionados con la seguridad del país, un asunto que se ha convertido en una de las principales exigencias ciudadanas. El cambio no es menor: pasar de la política local a un proyecto con alcance nacional habla de un perfil que busca ampliar su experiencia y fortalecer sus credenciales.
Ese crecimiento comienza a despertar especulaciones rumbo al siguiente proceso electoral. En los corrillos políticos ya se menciona que David Zaragoza podría convertirse en uno de los principales aspirantes para disputar la candidatura al Distrito 3 federal, con cabecera en Azcapotzalco.
No sería una apuesta improvisada. La demarcación históricamente ha formado liderazgos propios que conocen la identidad chintolola y entienden la dinámica de una alcaldía donde el trabajo de base suele pesar más que los discursos. En ese contexto, el nombre de Zaragoza empieza a sonar con fuerza como parte de una nueva camada de políticos que buscan consolidarse.
Falta tiempo para que se definan candidaturas y las decisiones dependerán de múltiples factores. Sin embargo, en política las señales importan, y cuando un operador local da el salto a un equipo con proyección nacional, difícilmente pasa desapercibido.
Habrá que seguir de cerca sus movimientos. Porque, si las piezas continúan acomodándose como hasta ahora, el llamado “chintololo power” podría volver a hacerse presente en San Lázaro con un rostro joven que conoce su territorio y que parece decidido a dar el siguiente paso.
