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Por Jorge Gómez Naredo
El golpe al PAN ha sido durísimo. Ernesto Ruffo Appel fue detenido por formar parte de una red de huachicol fiscal. Las imágenes de su captura pronto se difundieron. Se hicieron virales. El golpe fue fulminante.
Primero que nada, ¿quién es Ernesto Ruffo Appel?
Es un político del PAN que fue gobernador de Baja California. Pero no es cualquier político. Ni fue cualquier gobernador. Fue el primero del PAN. Sí, en 1989, ningún candidato del PAN había logrado ganar una gubernatura. Él fue el primero. Se festejó ese triunfo. Muchos consideran que ese momento abrió las puertas a la alternancia. Y sí, las abrió: una alternancia pactada entre las cúpulas del PRI y del PAN, pero alternancia, al fin y al cabo.
Los panistas lo consideran un héroe. Su héroe. Un referente histórico. El primero en ganar una gubernatura con las siglas del blanquiazul.
El pasado 16 de julio fue detenido en Ensenada. ¿De qué se le acusa? De delincuencia organizada y huachicol fiscal. Había antecedentes sobre su hermano, Roberto Ruffo Appel, a quien se ha señalado durante años por presuntos vínculos con la familia de los Arellano Félix. Pero a él, Ernesto, no.
Así pues, uno de los mayores referentes del panismo hoy está detenido. Y al panismo le hacen falta referentes. Casi no tiene, y los que tiene son personajes impresentables como Vicente Fox, Felipe Calderón o Ricardo Anaya.
¿Se imaginan que uno de los referentes históricos de un partido político sea acusado y detenido por delincuencia organizada y huachicol fiscal?
Por supuesto que los de oposición salieron a defenderlo: “es inocente”, “es un preso político”, “es un hombre bueno”. Saben el daño causado. Saben que es algo de lo cual el panismo no se recuperará tan fácilmente.
Pero no sólo eso: toda la andanada mediática para vincular a la Cuarta Transformación con el crimen organizado se desvanece. Y es que, ¿con qué cara los del PAN emplearán esas campañas de mentiras cuando uno de sus referentes está detenido por vínculos con el crimen organizado?
Sí, el golpe fue brutal. Letal.
