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Ana E. Rosete
Ciudad de México.- Mientras la mayoría de los actores políticos concentraron su atención en la ceremonia inaugural y el primer partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026, fueron contadas las voces que aprovecharon el escaparate internacional para lanzar críticas contra los gobiernos federal y capitalino.

A diferencia de otros acontecimientos de alto perfil, la inauguración mundialista estuvo marcada por una relativa ausencia de confrontación política en redes sociales. La mayoría de dirigentes, legisladores y funcionarios compartieron mensajes relacionados con el futbol, la organización del evento o fotografías desde el Estadio Azteca y los distintos Fan Fest instalados en el país.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, fue una de las más críticas. A través de redes sociales acusó al gobierno de intentar ocultar el descontento social y señaló que la actual administración recurrió a cuerpos policiacos para contener manifestaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pese a que durante años criticó ese tipo de acciones.
En un extenso mensaje también vinculó al gobierno con la crisis de desapariciones en el país y cuestionó las obras realizadas con motivo del Mundial, al asegurar que fueron entregadas de manera incompleta y con sobrecostos.
Por su parte, la presidenta del PAN en la Ciudad de México, Luisa Gutiérrez Ureña, criticó la decisión de restringir el acceso al Tren Ligero únicamente a personas que contaran con boleto para el partido inaugural.
“¿Y las miles de personas que trabajan o estudian en el Sur? ¿Así por qué sí les impedirán utilizar el transporte público?”, cuestionó la dirigente panista, quien calificó la medida como una muestra de incapacidad gubernamental.
En el mismo sentido se pronunció el diputado local panista Andrés Sánchez Miranda, quien aseguró que la administración capitalina convirtió la celebración mundialista en un “toque de queda”.
Según el legislador, las restricciones de movilidad y los cercos de seguridad afectaron a trabajadores y usuarios habituales del transporte público, pese a que el discurso oficial asegura priorizar a los sectores populares.
Otro de los personajes que aprovechó la atención internacional generada por el Mundial fue el empresario Claudio X. González, quien pidió que, además de la fiesta futbolística, la comunidad internacional conociera la crisis de violencia y desapariciones que enfrenta México.
“Que vaya bien el Mundial, pero también que el mundo se entere de que uno de cada mil mexicanos está desaparecido”, escribió en redes sociales.
Más allá de estos posicionamientos, la jornada transcurrió con escasas expresiones de confrontación política. La conversación pública estuvo dominada por el arranque de la justa deportiva, los operativos de seguridad, la llegada de aficionados al Estadio Azteca y el desarrollo del encuentro inaugural, dejando en segundo plano los habituales intercambios entre oficialismo y oposición.