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Ana E. Rosete
Ciudad de México.- La cuenta regresiva para la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México ya comenzó a sentirse en uno de los sectores más sensibles para aficionados y turistas: el hospedaje. Hoteles tradicionales y plataformas de renta temporal como Airbnb registran incrementos acelerados en sus tarifas, particularmente en corredores turísticos y en las inmediaciones del Estadio Azteca, donde la expectativa por recibir el partido inaugural ya comenzó a inflar los precios.

Una revisión de tarifas hoteleras muestra que algunos establecimientos prácticamente cuadruplicaron sus costos para las fechas relacionadas con el torneo. El caso más extremo es el Four Seasons Reforma, cuya tarifa pasó de 16 mil pesos a 67 mil 673 pesos por noche, equivalente a un aumento superior al 320 por ciento. El JW Marriott Mexico City también registró incrementos importantes al pasar de 8 mil a 31 mil 763 pesos.
La escalada no se limita al segmento de lujo. Hoteles de perfil ejecutivo y familiar también muestran ajustes relevantes: Fiesta Inn Periférico Sur elevó sus precios de 3 mil 500 a más de 10 mil pesos; Camino Real Pedregal casi triplicó su tarifa, mientras que opciones consideradas accesibles, como Holiday Inn Zona Centro, pasaron de mil 844 a 2 mil 978 pesos.
Pero el fenómeno también alcanzó al mercado de hospedaje temporal. En plataformas como Airbnb, alojamientos ubicados alrededor del Estadio Azteca comenzaron a mostrar cifras inéditas para la zona. Una revisión de anuncios cercanos al inmueble deportivo exhibe propiedades ofertadas entre 198 mil y 265 mil pesos, mientras algunas opciones alcanzan los 405 mil pesos por estancia, precios que rebasan por mucho el costo habitual del hospedaje en el sur de la capital.
La expectativa por capitalizar el flujo de visitantes provocó que colonias de Coyoacán y Tlalpan, tradicionalmente fuera de los corredores hoteleros premium, entren de lleno a la dinámica especulativa del torneo. Propietarios y anfitriones comenzaron a promocionar inmuebles destacando explícitamente la cercanía con el estadio, apostando a la alta demanda que generará la inauguración.
La expectativa de negocio es tal que proyecciones inmobiliarias anticipan un crecimiento cercano al 38 por ciento en la oferta de hospedajes temporales alrededor del estadio. Sin embargo, la explosión de rentas temporales podría generar presión adicional sobre vivienda, disponibilidad y costos locales.
El torneo modificó el mercado inmobiliario y turístico de la capital.