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Taboada acusa retrasos, opacidad y fracaso en obra emblemática rumbo al Mundial 2026; la calzada enfrenta críticas por sobrecostos, retrasos y cuestionamientos sobre su utilidad real para peatones
Ana E. Rosete
Lo que arrancó como una obra valuada en 659 millones de pesos ahora apunta a convertirse en un proyecto cercano a los 2 mil millones. El incremento en el costo de la llamada “Calzada Flotante” sobre Tlalpan detonó nuevas críticas luego de que Santiago Taboada acusó retrasos, opacidad y mala planeación en una de las obras insignia impulsadas rumbo al Mundial 2026.

“Resulta que el puente morado que construye el Gobierno de la Ciudad de México, para que los peatones suban y bajen escaleras para transitar sobre Tlalpan, costaría 659 millones de pesos pero ahora nos enteramos que costará el triple. Y no será entregado en la fecha inicialmente prometida: ¡Todo mal!”, señaló el legislador panista.
El proyecto fue presentado originalmente como una intervención urbana para mejorar la movilidad peatonal y conectar distintos puntos de Calzada de Tlalpan mediante un corredor elevado entre Tlaxcoaque y Chabacano. Sin embargo, el costo se convirtió en el centro del debate.
Reportes públicos indican que el presupuesto inicial rondaba los 659 millones de pesos, además de recursos destinados a supervisión y trabajos complementarios; sin embargo, estimaciones recientes colocan la inversión total alrededor de mil 900 millones de pesos, prácticamente el triple de lo originalmente anunciado.
Además del aumento presupuestal, la obra también acumula retrasos. Aunque parte de la narrativa oficial vinculó el proyecto con la preparación urbana rumbo al Mundial 2026, ya existen señalamientos de que la infraestructura no estará lista en las fechas inicialmente planteadas.
La obra también ha generado cuestionamientos técnicos. Urbanistas y colectivos especializados en movilidad han señalado que los pasos elevados obligan a peatones a subir y bajar rampas o escaleras, una solución que históricamente ha sido criticada por privilegiar el tránsito vehicular y dificultar la movilidad de adultos mayores, personas con discapacidad, usuarios con carriolas o ciclistas.
A esto se suman molestias vecinales por cierres parciales, reducción de carriles, congestionamientos y afectaciones comerciales a lo largo de Calzada de Tlalpan, uno de los corredores viales más importantes de la capital.