Síguenos

¿Qué estás buscando?

Voces

La respuesta de Claudia Sheinbaum a Estados Unidos

49 lecturas

Por Jorge Gómez Naredo

El discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum el domingo en el Monumento a la Revolución fue clarísimo: hay una ofensiva -nacional e internacional- para golpear a la Cuarta Transformación y debilitar la soberanía de México.

La mandataria lo dijo sin rodeos: “Desde hace algunos meses hemos sido objeto de una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales”. Y remató: “No es casualidad. Detrás de ellas están los sectores conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México recuperara su dignidad”.

Sheinbaum también puso el foco en cómo ha mutado la desestabilización. Ya no llega con imposiciones abiertas; hoy se disfraza con “tendencias”, bots, granjas de desinformación y operaciones que buscan erosionar gobiernos desde el ruido, el miedo y la mentira.

También señaló la intención de Estados Unidos de intervenir en la política mexicana. La presidenta contó que “una oficina del Departamento de Justicia de los Estados Unidos solicitó, con carácter de urgente, la detención con fines de extradición de 10 ciudadanos mexicanos sin presentar públicamente pruebas que sustentaran esa solicitud”, y subrayó: “Un hecho de esa magnitud no tiene precedentes en la historia de nuestra relación bilateral”.

Luego vinieron preguntas imprescindibles: “¿Es realmente interés legítimo, genuino por ayudar a México? ¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?”

Estados Unidos pretende influir en la política mexicana, y esa presión se acompaña de la oposición y de un ecosistema mediático que busca normalizar la intromisión.

A México se le defiende. No se regatea la soberanía ni se arrodilla ante poderes externos. La 4T no nació para complacer a los de afuera, sino para responderle al pueblo. La ofensiva de las derechas es grande, y la respuesta del pueblo debe ser contundente: dignidad, independencia y firmeza.

Te puede interesar

Advertisement