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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La tensión social escaló de las calles de Lerma hasta el centro político del Estado de México luego de que vecinos y padres de familia de Santa María Tlalmimilolpan denunciaran la intervención de maquinaria pesada en una parcela asociada a la Escuela Primaria Miguel Hidalgo, un espacio que durante décadas ha sido utilizado por la comunidad escolar para actividades agrícolas y formativas.

La inconformidad derivó en una movilización que alcanzó la avenida Sebastián Lerdo de Tejada, frente al Palacio de Gobierno estatal, donde los manifestantes exigieron la suspensión inmediata de cualquier obra impulsada por el Ayuntamiento de Lerma dentro del predio en disputa.
Con mantas, cartulinas y consignas, los pobladores reclamaron atención de autoridades estatales ante lo que califican como una agresión contra el patrimonio histórico de la comunidad.
De acuerdo con los testimonios recabados durante la protesta, la maquinaria ingresó al terreno para realizar trabajos de remoción de tierra que provocaron daños en áreas de cultivo, árboles frutales y espacios utilizados por generaciones de estudiantes. Los vecinos sostienen que no existió diálogo previo ni una explicación oficial que justificara las acciones emprendidas.
Algunos padres de familia señalaron que observar la destrucción de los sembradíos provocó indignación entre quienes por años participaron en el cuidado del lugar. Otros advirtieron que el terreno representa parte de la identidad de la comunidad y que cualquier intervención debería realizarse mediante acuerdos transparentes y consultas públicas.
La protesta también exhibió cuestionamientos hacia la administración municipal encabezada por Miguel Ángel Ramírez Ponce. Los inconformes acusaron falta de sensibilidad política, ausencia de mecanismos de conciliación y una estrategia basada en decisiones unilaterales que han profundizado el conflicto socia