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Por Xóchilt Bravo Espinosa
@XochitlBravoE
AMOR A LA PATRIA
Amar a la Patria es amar al pueblo de México. Y esto es algo que todos los días demuestra, con hechos y no sólo con palabras, la Presidenta de este gran país, la doctora Claudia Sheinbaum. Como bien decía nuestro ahora exmandatario Andrés Manuel López Obrador, amor con amor se paga. Por eso, el domingo pasado miles y miles de mexicanas y mexicanos, provenientes de distintas entidades federativas, nos congregamos en la Plaza de la República para escucharla y festejar con ella los dos años de su triunfo en las urnas.
Esa confianza que cerca de 36 millones de ciudadanos le dimos con nuestro voto en 2024, quedó confirmada en este acto de rendición de cuentas, que tuvo de testigo al Monumento a la Revolución. Aunque le pese a la oposición, seguiremos dándole nuestro respaldo total a Sheinbaum, porque cada acción que emprende va encaminada al bienestar de la gente y a la defensa de nuestra soberanía nacional.
Algo que atrapó mi atención de su informe, es que se ha fortalecido la distribución de la riqueza gracias al modelo humanista mexicano y de economía moral. El mejoramiento en la calidad de vida de la población ha sido posible a que su gobierno no deja todo en manos del mercado, sino que impulsa el desarrollo y los sectores estratégicos, pero también garantiza los derechos sociales y coloca a la gente al centro de las políticas públicas.
También volvió a decir que México es un país libre, independiente y soberano, por lo que no permitirá la intervención de otros países en decisiones que nada más nos competen a las y los nacionales. Espero que la derecha conservadora entienda, de una vez por todas, que uno de los principios de nuestra política exterior es la autodeterminación de los pueblos. Ojalá ya se den cuenta que su idea de vernos sumidos en la miseria y bajo el yugo extranjero es un absurdo, una verdadera estupidez.
El mensaje de la Jefa del Ejecutivo Federal -nombrado “Honestidad, resultados y amor al pueblo y a la patria”- duró poco más de una hora, en la que los aplausos, porras y vivas no pararon porque los datos y las cifras que daba, demostraron que vamos bien, que avanzamos fuertes, incansables, en la Transformación de México.