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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La tormenta acompañada de actividad eléctrica registrada la noche del martes volvió a exhibir los problemas de suministro energético que enfrentan habitantes de Huehuetoca.
Desde poco después de las 21:00 horas comenzaron los reportes por interrupciones de electricidad en diversos sectores habitacionales y, para la mañana siguiente, miles de usuarios continuaban sin recuperación total del servicio.

Las afectaciones se concentraron principalmente en los fraccionamientos El Dorado y Citará, además de zonas cercanas a Barranca Prieta, donde familias señalaron que la falta de energía se prolongó durante varias horas, alterando actividades domésticas, escolares y laborales.
En viviendas de estas comunidades, residentes reportaron variaciones repentinas de voltaje antes del apagón general. Algunos usuarios señalaron daños en aparatos eléctricos, fallas en equipos de refrigeración y afectaciones en sistemas de bombeo particulares utilizados para el almacenamiento de agua.
El impacto alcanzó también a negocios familiares. Comerciantes dedicados a la venta de carne, lácteos, congelados y alimentos preparados indicaron que la interrupción del servicio comprometió mercancía almacenada, obligándolos a improvisar medidas para reducir pérdidas económicas. En varios casos utilizaron plantas pequeñas, lámparas portátiles y hielo para mantener productos perecederos.
La inconformidad vecinal aumentó debido a que, aseguran, la problemática no corresponde únicamente al fenómeno meteorológico reciente. Colonos afirmaron que las fallas eléctricas ocurren de manera repetida y que cada temporada de lluvias incrementa el riesgo de nuevos apagones.
Habitantes señalaron además que los canales de atención para reportar incidencias no generaron respuestas inmediatas.
Algunos vecinos indicaron haber realizado llamadas y reportes digitales sin obtener información precisa sobre horarios de reparación o llegada de cuadrillas técnicas.
Mientras tanto, familias permanecieron durante la noche con iluminación improvisada, situación que elevó la preocupación por la seguridad en calles, accesos y espacios públicos. Padres de familia señalaron dificultades para conservar alimentos, cargar equipos electrónicos y mantener actividades escolares a distancia.
La caída de ramas sobre líneas aéreas y la exposición de la red local volvieron a colocar sobre la mesa la necesidad de revisar la infraestructura eléctrica en sectores de crecimiento urbano acelerado, donde los habitantes advierten que los servicios básicos operan bajo presión constante.