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DIEGO RAYA
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- A poco más de un mes de que inicie la Copa del Mundo, en la capital se detectaron redadas ejecutadas por el Instituto Nacional de Migración (INM), en sitios con altas concentraciones de migrantes presuntamente ilegales. Para algunas asociaciones, esto representa un riesgo en materia de derechos humanos, al ser considerados actos de persecución y criminalización.

La Calzada México-Tenochtitlán es una de las avenidas donde existen comercios administrados por migrantes, tal es el caso de algunas barberías y negocios de venta de artículos variados. Los golpes agudos de martillo y cincel provocados por remodelaciones en distintas áreas en el marco de la justa mundialista cortan un silencio tenso que se respira y se palpa.
Por otro lado, al adentrarse en calles de la colonia Tabacalera, el pulso de los migrantes, es distinto: no parecen estar enterados de la situación contra ellos; se reúnen en tercias y parejas; ríen, comentan y continúan con sus vidas con su característico acento caribeño, prendas coloridas y muy pocas playeras solemnes. Un par de mujeres —posiblemente jamaiquinas— caminan y se comunican en un inglés que no resuena, observan algunos artículos de puestos aledaños; la tensión sopla porque se siente acompañada de vientos que anuncian lluvia en la ciudad. Dado el contexto de la situación, parece que ignorar es una buena opción ante potenciales nuevas redadas contra migrantes.
En entrevista con Diario Basta, Valeria Acevedo, quien pertenece a la organización Conexión Migrante, explicó que los recientes operativos contra personas migrantes representan “un retroceso en el respeto a los derechos humanos de las personas en movilidad”, al considerar que el país ya dejó de ser únicamente un punto de tránsito hacia Estados Unidos y se convirtió en un destino para miles de extranjeros. En ese sentido, señaló que el gobierno “no está destinando los recursos, programas ni la documentación que la población en movilidad necesita actualmente”, mientras aumentan las acciones de revisión y detención en distintos puntos de la capital.
Acevedo consideró que estos operativos —registrados en zonas como La Merced, Guerrero, Tepito e incluso en inmediaciones de Antara— se interponen al discurso de apertura que mantiene el gobierno capitalino hacia visitantes y población extranjera. “Sí podría considerarse un perfilamiento racial o criminalización”, afirmó, al tiempo que recordó que otras organizaciones civiles ya denunciaron posibles violaciones a derechos humanos. Además, sugirió que el surgimiento de estos operativos ocurre a poco más de un mes del inicio de la Copa del Mundo, por lo que advirtió que podría existir una intención de “limpia” o desplazamiento de personas migrantes de espacios públicos.
Finalmente, Acevedo —quien es licenciada en Relaciones Internacionales—también denunció las potenciales detenciones arbitrarias durante los operativos. Como ejemplo, relató el caso de un ciudadano mexicano cuya esposa cubana fue detenida sin que las autoridades le explicaran el motivo. “Los agentes no le dieron ninguna razón”, dijo. Aunque el INM aseguró en un comunicado que no realiza redadas y que actuó a petición de autoridades capitalinas, criticó que no exista información clara sobre las personas detenidas ni sobre las causas que motivaron los operativos. “Estamos en un limbo, porque no sabemos qué es lo que realmente motivó a las autoridades a actuar así”, concluyó.