Visitas
JUAN R. HERNÁNDEZ
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En los primeros tres meses de 2026, la capital registró 242 personas desaparecidas, un aumento del 57% respecto al mismo periodo del año pasado.
Tan solo en 2025 hubo 2 mil 286 reportes en la CDMX, mientras alcaldías como Iztapalapa, GAM, Cuauhtémoc y Álvaro Obregón concentran gran parte de los casos. Entre esos nombres está el de Ana Ameli, estudiante desaparecida en El Ajusco hace nueve meses, y cuya ausencia convertirá este 10 de mayo en un infierno para su madre.
En entrevista con Diario Basta, Vanessa Gámez habla y la voz se le rompe. A ratos guarda silencio, intenta respirar y continuar. Dice que jamás imaginó vivir un Día de las Madres buscando a su hija.
“Va a ser el peor 10 de mayo de toda mi vida”, confiesa entre lágrimas.
Recuerda que esperó nueve meses a Ana Ameli “con ilusión, esperanza y amor”, y ahora lleva exactamente el mismo tiempo sin saber dónde está. Para ella, cada día se convirtió en una tortura marcada por la incertidumbre, la angustia y el miedo.
“Para nosotros todos los días son Día de las Madres con nuestros hijos, abrazándolos, viéndolos felices o enojados, pero en casa. Este año no habrá abrazo, no me va a decir ‘felicidades mamá’, no me dará la flor que siempre me regalaba”, lamenta.
La desaparición de Ana Ameli ocurrió en medio de una crisis que golpea con fuerza a cientos de familias capitalinas. La mayoría de las víctimas son jóvenes de entre 14 y 17 años y colectivos denuncian que las primeras 72 horas siguen siendo decisivas, aunque muchas veces las autoridades reaccionan tarde.
Vanessa asegura que buscar a un hijo “es lo peor que puede vivir una madre”. Por ello este 10 de mayo no habrá celebración. Se unirá a la marcha convocada desde las 9 de la mañana en el Monumento a la Madre rumbo al Ángel de la Independencia.
“Es absurdo ir a celebrar a las madres sin nuestros hijos. Caminaremos hacia un monumento de libertad mientras quizá muchos de ellos siguen cautivos”, expresa.
También lanzó un llamado desesperado a las autoridades y hasta a quienes pudieran tener información sobre Ana Ameli.
“Que recuerden que todos tienen mamá. Que se conduzcan con humanidad y nos devuelvan a nuestros hijos. Nuestros desaparecidos no son objetos, son seres humanos”, exige.
Vanessa dice que sólo le pide a Dios que este sea el primer y último 10 de mayo sin Ana Ameli.