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César A. Muñoz.
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En el transporte público de CDMX el acoso sexual contra mujeres es una constante en la experiencia diaria de movilidad. Según la ENDIREH 2021 del INEGI, el 45.6% de las mujeres ha sufrido violencia sexual en espacios públicos como calles y transporte. Es decir, casi la mitad de las capitalinas ha enfrentado agresiones en sus traslados cotidianos.
El problema no solo está en la frecuencia, sino también en la impunidad: datos de la ENVIPE 2024 del INEGI revelan que más del 90% de los delitos no se denuncian. Esto implica que la gran mayoría de los casos de violencia sexual no llega a una carpeta de investigación. Así, se genera un entorno donde las agresiones ocurren de forma recurrente, pero con consecuencias legales mínimas o inexistentes.

Los sistemas de transporte con más reportes de este tipo son Metrobús, RTP, Trolebús y el Tren Suburbano, donde las agresiones suelen ocurrir cuando la gran cantidad de usuarios y la falta de vigilancia dificultan identificar a los agresores. En el caso del Metrobús, hay más incidencias en estaciones de trasbordo y tramos saturados en horas pico. En RTP y Trolebús, los reportes suelen ubicarse en rutas de alta demanda, con pocas unidades disponibles; en el Tren Suburbano, los casos se concentran en horarios de entrada y salida laboral.
Una mujer que usa diariamente el Metrobús en horario laboral relató que, durante las horas pico, es imposible moverse sin que alguien se te pegue. Por su parte, una usuaria del RTP señaló que ha tenido experiencias donde hombres invaden su espacio, aunque se cambie de lugar. Asimismo, una estudiante que utiliza el Trolebús comentó que “lo peor es cuando vas sola. Si dices algo, te miran como exagerada o te dicen que así es el transporte lleno. Entonces, prefieres quedarte callada”.