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Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- Con 14 connacionales fallecidos (5 murieron en un centro de detención en Los Ángeles; y 4, en su área metropolitana), la crisis migratoria en Estados Unidos llega a un nivel de tensión política y diplomática sin precedente reciente.
En entrevista con Diario Basta!, el especialista en Relaciones Internacionales México–EU, Daniel Garay Saldaña, advirtió que estas muertes irregulares podrían tener repercusiones directas en las elecciones intermedias estadounidenses, al convertirse en un tema sensible para la comunidad latina.
Garay señaló que, aunque inicialmente el gobierno mexicano respondió con notas diplomáticas, el aumento de decesos ha obligado realizar protestas formales y tomar medidas más contundentes. Entre ellas, destacó la posibilidad de brindar asesoría legal a las familias, ya que los consulados no tienen facultades para litigar en tribunales de EU.

También, subrayó que varios fallecimientos fueron clasificados como suicidios; pero la concentración de casos en un mismo centro genera dudas sobre las condiciones reales. Ante ello, México podría recurrir a la figura del amicus curiae, mecanismo internacional que permitiría fortalecer denuncias y visibilizar el caso ante instancias judiciales.
Por otra parte, ante este panorama, la presidenta anunció un endurecimiento en la postura del Gobierno: además de notas diplomáticas, se impulsarán acciones ante la CIDH como estudio de caso.
Adelantó que la SRE enviará cartas a legisladores estadounidenses para denunciar deficiencias médicas en centros del ICE. Asimismo, se promoverá un acercamiento con el fiscal general de California, Rob Bonta, y un posicionamiento desde el Senado mexicano, encabezado por Laura Itzel Castillo. Además, autoridades mexicanas se reunirán con familiares de víctimas y organizaciones civiles en Adelanto, donde el 25 de marzo murió otro migrante bajo custodia.
Este caso no solo agrava la relación bilateral en materia de derechos humanos, sino que podría detonar un efecto político en Estados Unidos, donde la indignación de la comunidad migrante podría redefinir el rumbo de las elecciones intermedias.