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Por Pedro Linares Manuel
México entra en un momento crítico: hoy es el penúltimo día para que las personas morales presenten su Declaración Anual 2026, y miles de empresas aún no han cumplido. El entorno fiscal ya no es el mismo: el SAT cuenta con sistemas que cruzan en segundos información de ISR, IVA, IEPS, nómina y facturación electrónica, elevando el riesgo de inconsistencias.
Las empresas deben presentar declaraciones correspondientes a Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) e incluso ISAN, además de declaraciones informativas. Este proceso no es opcional: forma parte del cumplimiento integral que hoy exige la autoridad.
EL SISTEMA PERMITE REALIZAR:
• Declaraciones provisionales y definitivas
• Declaración anual
• Declaraciones de plataformas tecnológicas
• Informativas fiscales
• Pagos de derechos, productos y aprovechamientos
Además, el SAT ha fortalecido sus herramientas digitales con los llamados “Visores”, donde las empresas pueden revisar en tiempo real:
• CFDI emitidos y recibidos | • Nómina timbrada | • Ingresos acumulables | • Deducciones registradas.
CUMPLE AL SAT
Para cumplir correctamente, las personas morales deben ingresar con RFC y contraseña o e.firma, seleccionar el tipo de declaración, capturar la información, firmar, enviar y generar su acuse junto con la línea de captura en caso de impuesto a pagar.
Dentro de los regímenes aplicables destacan:
• Régimen General (desde 2019 en adelante) | • Régimen Simplificado de Confianza (RESICO moral) | • Cooperativas de producción | • Hidrocarburos | • Regímenes preferentes
El incumplimiento puede generar multas que van de $1,810 a más de $44,790 pesos, además de recargos, actualizaciones y restricciones en el certificado de sello digital, afectando directamente la operación de la empresa.
La declaración anual ya no es un trámite administrativo, es un punto de control fiscal total. Mañana vence el plazo, y el SAT ya tiene toda la información. Cumplir o enfrentar consecuencias ya no es una decisión, es una obligación.