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La autopista México–Querétaro, es un sitio carretero donde con frecuencia se registran protestas y liberaciones de pago en el Estado de México
REDACCION
GRUPO CANTÓN
La plaza de cobro de Tepotzotlán, ubicada en la autopista México–Querétaro, se ha convertido en uno de los escenarios más recurrentes de protestas y liberaciones de peaje en el Estado de México, un fenómeno que refleja el creciente descontento social en la región y que, pese a su frecuencia, no ha derivado en detenciones.
De acuerdo con reportes de la Secretaría de Seguridad estatal, entre 2023 y enero de 2026 se han contabilizado al menos 30 incidentes relacionados con el libre paso de vehículos en casetas de la entidad. La mitad de estos eventos se concentraron precisamente en Tepotzotlán, punto estratégico por el intenso flujo vehicular que conecta al Valle de México con el Bajío.

Las movilizaciones han sido protagonizadas por distintos grupos ciudadanos que utilizan el levantamiento de plumas como una forma de presión pública. Entre los participantes se encuentran colectivos que buscan a personas desaparecidas, trabajadores inconformes, transportistas y habitantes de comunidades que denuncian falta de servicios básicos o atención gubernamental.
En la mayoría de los casos, los manifestantes permiten el paso libre a los automovilistas durante lapsos que pueden extenderse por varias horas. Aunque la medida genera pérdidas económicas a las concesionarias y provoca afectaciones temporales en la circulación, las autoridades han optado por intervenir de manera limitada para evitar confrontaciones.
Los registros oficiales muestran además un incremento significativo en este tipo de protestas durante el último año. Mientras que en 2023 y 2024 se reportaron pocos eventos, en 2025 se contabilizaron 21 casos, lo que convirtió a ese periodo en el de mayor incidencia.
Legalmente, la obstrucción de vías de comunicación puede derivar en sanciones penales; sin embargo, hasta el momento ninguna de las movilizaciones registradas en las casetas mexiquenses ha concluido con personas detenidas.
Para vecinos y organizaciones sociales, la liberación de peaje se ha transformado en un mecanismo visible para denunciar problemáticas que, aseguran, no encuentran eco en las instancias oficiales. En contraste, para las autoridades se trata de un desafío constante para garantizar el tránsito sin escalar conflictos.
Así, entre automovilistas que atraviesan sin pagar y manifestantes que buscan hacerse escuchar, la caseta de Tepotzotlán continúa siendo un punto donde el reclamo social se cruza con el flujo permanente de una de las autopistas más importantes del país.