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Especialista señala fallas en demolición y falta de supervisión oficial como posibles causas del derrumbe que dejó tres trabajadores muertos
Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.– La tragedia ocurrida tras el derrumbe de un edificio en demolición ubicado en San Antonio Abad 124, colonia Tránsito de la alcaldía Cuauhtémoc, que dejó tres trabajadores muertos y uno más hospitalizado, pudo haberse originado por errores graves en la forma en que se ejecutó el proceso de demolición y por una posible falta de supervisión técnica, advirtió el ingeniero civil y estructuralista, Eduardo Ramírez Cato.

En entrevista con Diario BASTA!, el especialista explicó que retirar losas y elementos estructurales sin un procedimiento adecuado reduce la rigidez de un edificio y provoca que la estructura comience a moverse de forma irregular, aumentando el riesgo de colapso.
“El edificio funciona como varias cajas unidas. Cuando empiezas a quitar las losas y los pisos, pero dejas las columnas, la estructura pierde rigidez y comienza a moverse de manera diferente. Si además utilizas maquinaria para romper elementos, las vibraciones pueden provocar el fallo”, detalló.
El experto señaló que el inmueble de San Antonio Abad 124, ya presentaba antecedentes de daño estructural desde el sismo de 1985, cuando fue parcialmente desalojado. Posteriormente, con el terremoto de 2017, la edificación sufrió nuevas afectaciones, lo que derivó en la decisión de demolerla.
Sin embargo, cuestionó que el proceso se haya realizado casi una década después y, aparentemente, sin un estricto control técnico durante los trabajos.
Ramírez Cato explicó que en una demolición debe existir un proyecto formal, supervisado por un Director Responsable de Obra (DRO), quien establece el método correcto para desmontar los elementos estructurales sin comprometer la estabilidad del edificio.
A su juicio, el colapso podría estar relacionado con una mala ejecución del plan de demolición o incluso con la falta de seguimiento a las indicaciones técnicas.
“Puede que el proyecto haya estado bien, pero si no se siguió o no hubo supervisión, entonces hablamos de una ejecución negligente. Una estructura dañada no puede manipularse de cualquier forma”, subrayó.
El especialista también indicó que antes de iniciar una demolición deben realizarse estudios de verticalidad y análisis de vibración del edificio, sobre todo en zonas con suelo inestable y tráfico intenso, como ocurre en esa zona cercana a Calzada de Tlalpan.
Finalmente, consideró que la investigación deberá determinar quién elaboró el proyecto de demolición, quién lo autorizó, quién lo ejecutó y qué autoridad supervisó el proceso, ya que las decisiones técnicas equivocadas pueden derivar en tragedias como la registrada en la colonia Tránsito.