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Habitantes de Llano Grande, demandan la devolución de sus tierras y denuncian el clima de inseguridad que afecta a sus familias. Acusaron abandono institucional
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En el municipio de Nicolás Romero, el hartazgo acumulado durante años de incertidumbre estalló el lunes en la comunidad de Llano Grande, donde habitantes decidieron salir a las calles para exigir la restitución de sus tierras y denunciar el ambiente de inseguridad que, aseguran, se ha instalado en la zona.
Desde las 10:30 de la mañana, un grupo de vecinos bloqueó la avenida Primero de Mayo, a la altura de la iglesia de Fátima, en la colonia Hidalgo. Con pancartas improvisadas y consignas escritas a mano, los inconformes cerraron la circulación vehicular para llamar la atención de las autoridades.
Entre los manifestantes había campesinos, adultos mayores y madres de familia que señalaron que el conflicto por la posesión de parcelas ha afectado la estabilidad de numerosas familias que dependen de la tierra para su sustento.

“Disculpe las molestias, pero tenemos hambre de justicia”, se leía en una de las cartulinas sostenidas por los comuneros, quienes afirmaron que durante años han solicitado la intervención de autoridades sin obtener una solución definitiva.
Los habitantes sostienen que la falta de claridad jurídica sobre los terrenos ha generado disputas internas y tensiones sociales en la comunidad. A ello se suma, denunciaron, un incremento en hechos delictivos que han deteriorado la tranquilidad de la zona. De acuerdo con los vecinos, la problemática agraria y la inseguridad se han convertido en una combinación que mantiene a las familias en un ambiente constante de incertidumbre.
Durante varias horas, la vialidad permaneció cerrada, provocando congestionamiento vehicular en uno de los accesos más transitados del municipio. Personal de tránsito municipal realizó desvíos para evitar mayores afectaciones.
Mientras tanto, los inconformes insistieron en que su protesta no busca confrontación, sino abrir un canal de diálogo con las autoridades municipales y estatales que permita resolver un conflicto que, aseguran, ha sido ignorado durante demasiado tiempo.
Para muchos de los habitantes de Llano Grande, la manifestación fue también una forma de advertir que la paciencia de la comunidad comienza a agotarse.