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Vecinos del fraccionamiento Acantto protestaron frente al Palacio Municipal para denunciar la falta del suministro del líquido desde noviembre pasado
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La falta de agua potable se ha convertido en una rutina diaria para decenas de familias del fraccionamiento Acantto, en el municipio de San Mateo Atenco.
Desde noviembre pasado, los grifos permanecen secos y la vida cotidiana se reorganiza alrededor de cubetas, tinacos improvisados y la espera de pipas privadas que llegan solo cuando el bolsillo lo permite.

Cansados de la omisión oficial, vecinos del conjunto habitacional acudieron este martes al exterior del Palacio Municipal para exigir una solución inmediata a una problemática que, aseguran, ha sido ignorada durante meses. Con pancartas y consignas, denunciaron que el suministro por la red municipal no se ha restablecido, pese a que los recibos de cobro continúan llegando puntualmente a sus domicilios.
Los colonos explicaron que la única alternativa para cubrir necesidades básicas como cocinar, asearse o limpiar es la compra de pipas particulares, cuyo costo alcanza hasta tres mil pesos por carga. Este gasto extraordinario ha golpeado la economía de las familias, muchas de ellas integradas por adultos mayores, niñas y niños, quienes enfrentan mayores riesgos sanitarios por la escasez del líquido.
Durante la manifestación, los inconformes señalaron presuntas irregularidades dentro del Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, y mencionaron a la titular del área, Karla Zárate, como responsable de una gestión que califican de opaca y negligente. Exigieron que las autoridades municipales investiguen el destino de los recursos y transparenten las causas reales del desabasto.
La protesta se desarrolló de manera pacífica y se prolongó por varias horas sin que, al cierre de esta edición, se concretara un diálogo formal con autoridades municipales. Los vecinos advirtieron que, de no obtener respuesta, intensificarán sus acciones, pues consideran inadmisible que el acceso al agua, un derecho humano básico, dependa de la capacidad económica o de la indiferencia institucional.