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Javier Lether
Ciudad de México.– Desde 2019, cuando la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que anteponer obligatoriamente el apellido pa-terno vulnera el derecho a la igualdad y a la identidad, las familias en México pueden decidir libremente el orden de los apellidos de sus hijos.
Carlos Díaz fue uno de los padres que optó por colocar primero el apellido materno al registrar a su hijo el 2 de mayo de 2022.

“Fue una decisión de mi esposa y mía. Me gusta más cómo suena y así quedamos”, explicó en entrevista con Diario Basta.
El padre aseguró que el trámite no representó ningún obstáculo.
“Fue igual que cualquier registro. No me pidieron documentos extra, no me pusieron trabas, nadie me cuestionó nada”, relató.
Díaz subrayó que, en su caso, no se trató de una postura ideológica. “Yo no lo veo como un tema de género, fue solo una decisión nuestra”, afirmó.
El fallo de la SCJN estableció que imponer automáticamente el apellido del padre per-petúa estructuras desiguales y limita la autonomía familiar. Desde entonces, cuando ambos progenitores están de acuerdo, el Registro Civil debe respetar su decisión sin condicionamientos.
Incluso, desde 2017, la Ciudad de México registró a los primeros menores con el ape-llido materno en primer lugar, tras criterios judiciales previos que ya cuestionaban la tradición.
Aunque la práctica aún no es mayoritaria, el cambio legal permite que cada familia determine cómo construir la identidad de sus hijos, sin que el Estado imponga un orden específico.
“En nuestro caso fue sencillo y normal. No hubo ningún problema”, reiteró Carlos.