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CINTURONES DE ORO, AUTOS DE LUJO Y CHEQUES CON CIFRAS QUE MAREAN. EL BOXEO PROFESIONAL VENDE UNA IMAGEN, COMO SI CADA PELEADOR VIVIERA LA MISMA REALIDAD
ERNESTO CASTELLANOS G.
GRUPO CANTÓN
CIUDAD DE MÉXICO.- Gente poco conectada con el boxeo se nos han acercado para decirnos que están enterados de que en el boxeo se pagan sueldos estratosféricos, de ensueño, y ponen como mejor ejemplo el de Saúl Canelo Álvarez, quien está cumpliendo cuatro contratos cada uno por 100 millones de dólares con una empresa de Arabia Saudita, y a cada uno de esos contratos se añaden ingresos por otros conceptos que llevan al güero de Guadalajara a cobrar hasta 165 millones de los verdes ¡por pelea! Algo fabuloso.

Sobre el Canelo diremos que vive en una etapa en la que puede cobrar bolsas que anteriormente no existían, simplemente porque no había transmisiones de TV de pago por evento, y ahora por plataforma como Netflix. Saúl es el mejor boxeador mexicano pagado de todos los tiempos, y uno de los atletas que más dinero ganan en todos los deportes, simple y llanamente gracias a la tecnología. Ya no vivimos los tiempos en los que el sueldo de los boxeadores dependía solo de la taquilla.
Recordamos que, en 1980, Pipino Cuevas fue el primer boxeador mexicano en cobrar un millón de dólares, cuando perdió el título mundial welter ante Tommy Hearns en Detroit, Michigan. Y no podemos olvidar que Julio César Chávez tuvo bolsas de hasta 9 millones de dólares por peleas por ejemplo contra el Macho Camacho.
Actualmente hay campeones que cobran unos 20 millones de dólares, como ocurrió con el chicano Andy Ruiz, monarca mundial pesado, o un Terence Crawford, que por destruir al Canelo el 13 de septiembre del año pasado recibió un sueldo de 50 millones de dólares, siendo que hasta antes de esa contienda su mejor ganancia había sido de un millón de dólares.
Una reconocida actriz comentó que uno de sus hijos quería ser boxeador “porque los boxeadores ganan millonadas por pelea”, declaración que confirma que esa dama poco sabe de boxeo y sus ingresos.
Un Kid Azteca, para muchos el mejor boxeador mexicano de la historia, nunca fue campeón del mundo, ostentó durante 16 años el titulo nacional welter, y una vez nos dijo que su mejor sueldo fueron en los años cuarenta nada menos que 500 pesotes.
Ricardo “Pajarito” Moreno cobró dos veces cheques por 35 mil dólares, cuando perdió consecutivamente frente a Hogan Kid Bassey y Davey Moore.
En los años 70 el sueldo de los campeones del mundo se uniformó en 80 mil dólares, lo mismo para un Rubén Olivares, que, para un Mantequilla Nápoles, o un Carlos Zárate.

EN LA ACTUALIDAD
Pero olvidando las cifras de Crawford o Álvarez, la realidad es que miles y miles de boxeadores se enfrentan a una dura verdad.
Por ejemplo, multitud de empresas hacen boxeo amateur en el país. Pero no pagan sueldos, todo lo contrario, ellos ponen la arena, el ring, los gastos de jueces, réferis, ambulancia y pago a un hospital por si hay un lesionado grave, así como el pago de renta, luz, agua, etc. entonces los peleadores amateurs tienen que pagarle al promotor por pelear. La cifra es según el lugar y los adversarios. Y no se culpa a los empresarios, porque carecen de patrocinio, no tiene TV, y sus gastos son fuertes. Si le cobran a los peleadores apenas salen ganando cualquier cosa.
Hay otras empresas que pagan al peleador por round combatido, digamos 150 a 300 pesos. Si hay nocaut tempranero, digamos en el primero o segundo asalto, tienen de garantía de que cobrarán un mínimo de lo que se paga por unos cuatro rounds celebrados. Si la pelea se va a más, entonces el peleador gana un poco más. Esto es para boxeadores profesionales, ya que para amateurs si no les cobran a los pugilistas, tampoco les pagan un quinto. Si acaso se les regala alguna medallita conmemorativa.
En la historia del boxeo nacional abundan los casos en los que el promotor anuncia la función, de unas cinco peleas o un poco más. Hay casos en los que se llenó la arena, el empresario ganó una buena suma. Al finalizar el programa los peleadores van a la oficina de la arena para cobrar, pero se topan con la sorpresa de que a media función, el promotor llenó varias maletas con el dinero recaudado, y emprendió la huida, y nunca se le volvió a ver.
Hay promotores que anuncian una función. Al término de la misma los boxeadores van a cobrar, y el organizador les dice que les va a dar a cada uno el 50 por ciento de la bolsa acordada, pero que hará otra cartelera, y de ahí les a completara el sueldo señalado. Y claro, a los participantes de la segunda función también les pagarán el 50 por ciento, y todo se completará en la tercera programación. Y asi se la llevan, siempre debiendo.
Claro, hay empresas que pagan puntualmente lo acordado, pero hemos asistido a funciones en las que no se paran ni las moscas, los patrocinadores no cumplieron, y el promotor tiene de emergencia que vaciar su cuenta bancaria, vender algún coche o un terreno, o pedir un préstamo bancario para poder cumplir. Eso lo vimos en Guadalajara, Papantla y Estado de México.
Otras empresas arman su cartelera y citan a los boxeadores a una junta. Y les dicen. “A cada uno los prometí tal cantidad de dinero. Les voy a dar a cada uno el 50 o 60 por ciento, y el resto se les pagará con boletos que ustedes tienen que vender entre sus familiares y amigos para completar su sueldo”. Y ante la necesidad los boxeadores aceptan.
Hay funciones en las que el dinero para los peleadores se obtiene de lo que el público pueda aventar al ring, o bien se hace una coperacha entre los asistentes. De lo obtenido se les repartirá a partes iguales.
Hubo una vez en un pueblo de Guerrero en donde comenzaron a pagar muy buenos sueldos y en dólares. Decenas de peleadores de la capital actuaron ahí, y regresaron felices por sus ganancias, superiores a lo que podían ganar. Pero un día llegó la noticia: de repente esos promotores desaparecían, eran del crimen organizado que estaban lavando dinero.
Ese es el boxeo real, lo demás, son excepciones.
CLAVE
En el boxeo, no basta con ganar, hay que ser un imán de taquilla, para llegar a las cifras millonarias
¿SABÍAS QUÉ?
El porcentaje del PPV, es el verdadero premio gordo. Las grandes figuras negocian, además, un porcentaje de las ventas del pago por evento
IMPERIO
Canelo ha creado una fortaleza fuera del ring, con su decena de marcas publicitarias que lo ponen como uno de los deportistas más ganadores de millones de dólares en los últimos años