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Javier Lether
Ciudad de México.– La huelga en el Nacional Monte de Piedad, que estalló en octubre de 2025 por presuntas violaciones al contrato colectivo de trabajo, continúa sin resolverse y mantiene afectaciones para más de 50 mil usuarios que no han podido recuperar sus prendas ni acceder a préstamos en más de 300 sucursales del país.
Este 18 de febrero se preveía una protesta de personas inconformes en una sucursal ubicada en Calzada de Tlalpan; sin embargo, la movilización no se concretó luego de que en redes sociales circularan mensajes que llamaban a realizar acciones contra la huelga, lo que derivó en una presencia más discreta de trabajadores en guardia.
Un trabajador sindicalizado, que pidió el anonimato por miedo a represalias, explicó a Diario Basta que el movimiento es de carácter nacional y que alrededor 2 mil 900 empleados forman parte del paro.

“Son violaciones a nuestro contrato colectivo de trabajo por parte de la administración. Esas violaciones orillaron al estallamiento de huelga”, afirmó.
Desde octubre, los empleados no han percibido salario. “Como en cualquier movimiento de huelga, no tenemos percepción alguna. Tenemos que aguantar hasta donde se llegue”, señaló.
Los artículos empeñados —alhajas y diversos objetos de valor— permanecen resguardados en las sucursales cerradas. Mientras tanto, los trabajadores realizan guardias de 8:00 a 19:00 horas.
De acuerdo con el entrevistado, el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato mantiene diálogo con la administración y ha buscado acercamientos con autoridades federales, pero hasta ahora no se ha alcanzado un acuerdo.

En sucursales como la 226 se observan lonas colocadas por trabajadores donde acusan a la administración de “violaciones sistemáticas al contrato colectivo” y señalan presunto acoso laboral.
En redes sociales también circulan mensajes de clientes inconformes que exigen la reapertura inmediata del servicio, al asegurar que la huelga les impide recuperar sus prendas o acceder a nuevos préstamos.
A casi cinco meses del paro, usuarios y trabajadores continúan en espera de una solución que reactive operaciones.