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EN SU MENSAJE, EL PADRE MARCO ANTONIO HERNÁNDEZ RECUERDA LA FRAGILIDAD HUMANA Y EL COMPROMISO DE TRANSFORMAR LA VIDA COTIDIANA DE LAS FAMILIAS
JUAN R. HERNÁNDEZ
CIUDAD DE MÉXICO.– Este 18 de febrero, millones de fieles en México acudirán a los templos para recibir la cruz de ceniza en la frente, con lo que inicia la Cuaresma, un periodo de 40 días de penitencia, conversión y obras de caridad previo a la Semana Santa, el momento más significativo para la fe católica.
El padre Marco Antonio Hernández Huijón, decano de la Universidad Pontificia, explicó que el Miércoles de Ceniza “es un tiempo de preparación espiritual para celebrar el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. La Cuaresma no es el fin, sino el camino que nos conduce a la Semana Santa”.

Detalló que la ceniza es un símbolo profundamente bíblico. “Antiguamente, quien deseaba expresar arrepentimiento se cubría con ceniza como señal de penitencia.”.
Las cenizas que se imponen a los fieles provienen, por lo general, de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior, que se secan y se queman. También pueden elaborarse con misales o libros litúrgicos en desuso. “Son elementos sagrados que se transforman en un signo visible de conversión”, precisó.

Durante la imposición, el sacerdote pronuncia la frase: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, una expresión que evoca la fragilidad humana, pero también la esperanza en la vida eterna. La cruz trazada en la frente simboliza la identificación con Cristo y su sacrificio redentor.
UNIÓN FAMILIAR
El padre Hernández Huijón llamó a una reflexión profunda. “Nuestro país vive momentos convulsionados. El cambio de una sociedad comienza en el corazón de cada persona y en la familia. Este es un llamado no solo para los católicos, sino para toda persona de buena voluntad, a res-taurar la paz, la justicia y la reconciliación”, subrayó.